El confidencial de León. Hola amigos. Hoy os hablaré de Abel Pardo. Ese cachorro venido a madurito que durante muchos años se ha postulado como recambio de futuro para la UPL, pero que no acaba de salir del cascarón de Conceyu. Estos días le veo un tanto alicaído desde mi columna. Está de bajón. Ni siquiera el emparejamiento de la Cultu con el Barça …
La cuestión de la Llionpedia esa que se montó, y sus definiciones del holocausto judío le están fastidiando toda su estrategia. Sin embargo, veo a Cachafeiro, el de La Crónica, conducir su tartana de coche, por delante de mi plaza, con una sonrisa de oreja a oreja. Cómo se lo está pasando dándole cera al bueno de Pardo.
Hablemos pues de Abel Pardo. Este chico fraguó su odio hacia Castilla en base a su morriña de León, durante un tiempo en el que el chico estuvo viviendo fuera de la tierrina, por temas de estudios, creo recordar. Le veía yo coger el Alsa como alma en pena, y salir de la estación cuando llegaba del exilio cargando las pilas leonesas a cada inhalación de aire leonés. Menuda patología que pilló el chaval. Qué identidad leonesa pillaría que llegó a arrejuntarse, no sólo con las juventudes independentistas de Padania, sino también con algún que otro Abertzale vasco que le habló de los principios independentistas que ahora aplica con meridiana claridad.
Se empapaba el tío de hasta seis periódicos diarios en su exilio, cuando era aún un rapacín. Me lo contaba el otro día un palomo viejuno que le veía en el exilio. Cuando volvió a León, después de su periplo estudiantil, creo que contaba con 22 o 23 años, poco más o menos. Lo primero que hizo, fue ponerse enfrente de Pelines, y presentarle sus credenciales. De Francisco quedó impactado con él. Aún recuerdo comentando con unos y otros el hiperactivismo que lucía un, por entonces, desconocido Abel Pardo. Se ganaba a los que tenían poder, e intentaba destruir sin misericordia a los acólitos viejunos que para nada servían en el partido, y que le criticaban. Les callaba la boca con retóricas fulminantes y los dejaba en ridículo delante de sus compañeros.
Así se aupó el bueno de Abel a donde está. Bueno. Eso; y crear desde la base el Conceyu Xoven. Que se lo curró, pero bien currado. Claro está. Ahora no se apea de su inventó ni de coña, vamos. Aún contemple los 100 años, ahí estará hasta que le conserven la presidencia de Conceyu a título póstumo. Cualquier día me quitan a mi de mi columna para ponerle a él. No si… al tiempo…
El caso es que el tío Pelines, que no era bobo, pensó que tenía un diamante en bruto, y viendo el potencial del joven cachorro le mandaba a la radio a debatir con los mayores de la oposición. Era ahí donde Abel Pardo inauguró el armario de los muertos. Ese armario, que no ha dejado de llenarse de cadáveres hasta nuestros días. Y es que Abel, a su edad, cuenta ahora con muchísimos más enemigos que amigos. Y eso, para un político en progresión es un problema gordo. Es, a lo que en Madrid podría ser Gallardón, sin llegar a serlo. Temido en la oposición, y odiado en su propio partido.
Es cabezón como él solo. Inteligente; marimandón y concienzudo.
Fue medrando el guaje, y de chavalín que hacía gracia por su desparpajo se transformó en una chinita molesta para Pelines. Luego para Otero. Más tarde para Chamorro, y ahora lo es para Melchor. ¡Están todos equivocados, o es que realmente el problema es Abel Pardo!. Pues no tienen razón ni unos ni otros, en mi modesta opinión. Simplemente, tienen ideas distintas de lo que supone leonesismo. Abel lo ve como un leit motiv. Un objetivo. Abel visualiza un autogobierno. Los demás, lo único que ven, es la nómina que les pagan, y algo a lo que dedicarse para no trabajar en otra cosa. Pingües beneficios…. Que diría aquel.
Pero la cabecita de Abel va cambiando. Se está haciendo mayor, y se está empezando a parecer a aquellos a los que más critica. Yo le veo desde aquí arriba, desde mi columna, y le veo mutar hacia un político apagado y relinchón. Ha perdido frescura, pero sobre todo ha perdido apoyos. Ya a nadie le importa que amenace con sacar a la calle a sus chavales, porque sus chavales ya no se sienten representados por él. En la Universidad está perdiendo fuelle, y lo más importante. Desde su partido les están llenando de topos el Conceyu. Que yo lo he visto desde mi columna, y las palomas no me engañan. Me pueden cagar en la cabeza; si, pero engañarme… no me engañan… Abel. Querido amigo… Cuida tu casa, que los que vienen desde abajo. Es decir, los jóvenes, te ven como a aquel viejuno al que tú te querías calzar cuando eras eso. Joven. Quien de fuera vendrá, que de casa te echará…


Esbilla
del.icio.us
































Expulsado de la wiki italiana “por engaño”
Las wikipedias se basan en la participación y el debate, pero también tienen sus reglas sagradas. Una de ellas es que un usuario no puede tener dos identidades. Y eso fue lo que le pasó en la versión italiana de Wikipedia a ‘Auslli’. Desde hace meses está expulsado por sospechar que es la misma persona que ‘conceyeiru’. En las ‘wikis’ se les denomina “sockpuppet”, que según la definición de la propia enciclopedia virtuales una “identidad utilizadas con fines de engaño”.
Asimismo, según informó ayer Radio León también ha sido expulsado de la Wikipedia.
Por otra parte, otro colectivo vinculado al leonesismo social, Agora Pais Llionés, de tendencia izquierdista, según su propia definición, emitió ayer un comunicado en el que muestra su “firme rechazo a ese tipo de contenidos negacionistas y filofascistas”. La nota denuncia “la utilización partidista de la Pardopedia. La mayoría de los artículos responden a las tesis acientíficas del concejal de Cultura Leonesa. Así la lengua leonesa poco o nada tiene que ver con la tradicional de Asturias, el gallego nunca se habló en zonas leonesas (ni siquiera en Aira da Pedra), Conceyu Xoven tiene más de mil afiliados, Abel Pardo es doctor, etc...”. Este colectivo también critica lo que considera la “la denigración de la llingua llionesa en la Pardopedia. El incorrecto uso de su léxico, su pobre ortografía, la eliminación de los topónimos tradicionales leoneses sustituidos por otros delirantes e inventados, el falseamiento de la realidad lingüística de nuestro país, y el uso de una lengua de un pueblo para el beneficio particular de unos pocos”.