Un artículu de Gustavo de Arístegui
Casi todos los vaticinios que le hicimos al Gobierno socialista en materia de Política Exterior, para desgracia de los intereses de España, se han cumplido: Gibraltar, América Latina, relaciones con los Estados Unidos o la negociación sobre las perspectivas financieras en el seno de la UE. Uno de los pronósticos que le hicimos fue justamente en materia de relaciones con nuestro vecino.
El PSOE no dudó en usar nuestra relación con Marruecos para hacer oposición de desgaste contra el Gobierno del PP, nos acusó de haber provocado la crisis y ocultó torticeramente que ésta se resolvió con la Reunión de alto Nivel (Cumbre) de Marrakech entre el Presidente Aznar y el Primer Ministro Driss Yettou en diciembre de 2003.
Hoy la torpeza en el manejo de un acierto, como sin duda fue la visita de Sus Majestades los Reyes a Ceuta y a Melilla, agravó una crisis que podía haber sido en gran medida mitigada y seguramente hoy superada, con un mayor grado de competencia política.
Pero eso es mucho pedir a este Gobierno, que termina la legislatura sin haberla resuelto. Ellos hicieron en su día toda la sangre que pudieron, lo que pone de manifiesto el alto grado de irresponsabilidad en la utilización partidista por parte del PSOE de la relación bilateral con nuestro vecino.
El PP no hará en ningún caso lo mismo, criticará la incompetencia del Gobierno, pero lo apoyará en la defensa de los intereses de España, para no dar el lamentable espectáculo de la utilización partidista de una relación esencial para España.
Cualquier Gobierno sensato de España construirá las relaciones bilaterales con nuestros vecinos, sobre la base de la transparencia, el respeto mutuo, la amistad y la cordialidad, sin renunciar a la defensa de nuestros intereses y posiciones.
Lo que tenemos que preguntarnos necesariamente a dos meses de la elecciones es, en qué medida se trata de un viaje para normalizar las relaciones en el marco de la gestión ordinaria de un Gobierno que está prácticamente en funciones, o en qué medida podría tratarse de una maniobra electoralista.
Con este Gobierno y sus encuestas menguantes, lo más sensato sería pensar inevitablemente mal. En cualquier caso le deseo al Gobierno socialista éxito en su gestión, por el bien de España y de esa relación bilateral tan estratégica y esencial para nuestro país.


Esbilla
del.icio.us
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