Palestina,
1 Muharram 1409 Hégira
18 de agosto de 1988
En el nombre de Alá, el Misericordioso
“Sois la mejor nación que jamás haya sido dada a la humanidad: ordenáis lo justo y prohibís lo injusto, y creéis en Alá. Y si los que han recibido las escrituras hubieran creído, les habría ido mejor: hay entre ellos creyentes, pero la mayoría son transgresores. Os dañarán, pero poco; y si os combaten, os volverán la espalda y no se les auxiliará. Han sido humillados dondequiera que se ha dado con ellos, excepto los protegidos por un pacto con Alá o por un pacto con los hombres. Han incurrido en la ira de Alá y se les ha señalado la miseria. Así sufrirán, por no haber creído en los signos de Alá y por haber matado a los profetas sin justificación; por haber desobedecido y violado la ley.” (C 3:109-111)
“Israel existirá y seguirá existiendo hasta que el islam lo aniquile, como antes aniquiló a otros.” (El Mártir, imán Hassan al-Banna, de venerada memoria)
“El mundo islámico está ardiendo. Cada uno de nosotros debe derramar algo de agua, por poca que sea, para extinguir lo que pueda sin esperar a los demás.” (Jeque Amjad al-Zahawi, de venerada memoria)
En el nombre de Alá, el Misericordioso
(...) Este Pacto del Movimiento de Resistencia Islámica (HAMAS) clarifica su imagen, revela su identidad, define su posición, explica sus objetivos, habla de sus esperanzas y exhorta a apoyarlo, adoptarlo y engrosar sus filas. Nuestra lucha contra los judíos es muy grande y muy seria. Exige todos los esfuerzos sinceros. Es un paso al que inevitablemente habrán de seguir otros. El Movimiento no es más que un escuadrón que debe ser apoyado por más y más escuadrones de este vasto mundo árabe e islámico, hasta que el enemigo sea vencido y se realice la victoria de Alá.
Los vemos, pues, perfilarse en el horizonte, “y ya os enterareis”. “Alá ha escrito: ¡Venceré, en verdad, yo y mis enviados! Alá es fuerte, poderoso”. (C 58:21)
“Di: Éste es mi camino: os llamo a Alá con pruebas evidentes, y los que me siguen también. ¡Gloria a Alá! Yo no soy de los asociadores.” (C 12:108)
(...) El Movimiento de Resistencia Islámica: El programa del Movimiento es el islam. De él extrae sus ideas, sus maneras de pensar y su comprensión del universo, de la vida y del hombre. A él remite el juicio en toda su conducta, y en él se inspira como guía de sus pasos.
Relación del Movimiento de Resistencia Islámica con el grupo Hermandad Musulmana:
Artículo 2) El Movimiento de Resistencia Islámica es uno de los brazos de la Hermandad Musulmana en Palestina. El Movimiento de la Hermandad Musulmana es una organización universal que constituye el mayor movimiento islámico de los tiempos modernos. Se caracteriza por su conocimiento profundo, su comprensión exacta y su adhesión completa a los conceptos islámicos de todos los aspectos de la vida, la cultura, el credo, la política, la economía, la educación, la sociedad, la justicia y el juicio, la difusión del islam, la educación, el arte, la información, la ciencia de lo oculto y la conversión al islam.
Estructura y formación
Artículo 3) La estructura básica del Movimiento de Resistencia Islámica está formada por musulmanes que han hecho entrega de su lealtad a Alá y le adoran sinceramente –“Yo no he creado a los genios y a los hombres sino para que me adoren”-, que conocen sus deberes para consigo mismos, sus familias y su país. En todo ello temen a Alá y alzan el estandarte de la Yihad frente a los opresores, a fin de liberar a la tierra y al pueblo de su impureza, su vileza y sus males.
“Pero opondremos la verdad a la vanidad, y la confundirá; vedlo, se disipará.” (C 21:18)
Artículo 4) El Movimiento de Resistencia Islámica acoge a todo musulmán que abrace su fe y su ideología, siga su programa, guarde sus secretos y quiera pertenecer a sus filas y cumplir con el deber. Alá ciertamente le dará su recompensa.
Extensión del Movimiento de Resistencia Islámica en el tiempo y el espacio:
Artículo 5) Extensión del Movimiento de Resistencia Islámica en el tiempo: Adoptando el islam como modo de vida, el Movimiento se remonta a la época del nacimiento del mensaje islámico, de los virtuosos antepasados, porque Alá es su meta, el Profeta es su ejemplo y el Corán es su constitución. Su extensión en el espacio alcanza a todo lugar del mundo donde haya musulmanes que abracen el islam como modo de vida. Por consiguiente, se extiende hasta las entrañas de la tierra y se eleva hasta el cielo.
“¿No has visto cómo propone Alá un símil, asemejando una buena palabra a un árbol bueno, cuya raíz está firme y cuyas ramas se elevan hasta el cielo, que da fruto en toda estación, por voluntad de su Señor? Alá propone símiles a los hombres, por ver si así se dejan amonestar.” (C 14:24-25)
(...) Si los eslabones han estado distantes unos de otros, y si obstáculos puestos en el camino de los combatientes por quienes son lacayos del sionismo entorpecieron la continuación de la lucha, el Movimiento de Resistencia Islámica aspira a la realización de la promesa de Alá, en tanto tiempo como haga falta. El Profeta, que Alá le bendiga y le dé la salvación, ha dicho: “El Día del Juicio no llegará hasta que los musulmanes combatan contra los judíos (matando a los judíos), cuando el judío se esconderá detrás de piedras y árboles. Las piedras y los árboles dirán: Oh musulmanes, oh Abdulla, hay un judío detrás de mí, ven a matarlo. Sólo el árbol gharkad (evidentemente cierta clase de árbol) no lo hará, porque es uno de los árboles de los judíos”. (Narrado por al-Bukhari y Moslem)
El lema del Movimiento de Resistencia Islámica:
Artículo 8) Alá es su meta, el Profeta es su modelo, el Corán su constitución: la Yihad es su senda, y la muerte por Alá es su más alto anhelo.
(...) El nacionalismo, desde el punto de vista del Movimiento de Resistencia Islámica, forma parte del credo religioso. Nada es más significativo o más profundo en el nacionalismo que en el caso de que un enemigo pise tierra musulmana. Resistir al enemigo y eliminarlo pasa a ser el deber individual de todo musulmán, hombre o mujer. Una mujer puede marchar a combatir contra el enemigo sin el permiso de su marido, e igualmente el esclavo, sin el permiso de su amo.
Nada semejante se encuentra en ningún otro régimen. Esto es un hecho indiscutido. Mientras que otros movimientos nacionalistas están ligados a causas materialistas, humanas o regionales, el nacionalismo del Movimiento de Resistencia Islámica tiene todos esos elementos, así como el elemento más importante que le da alma y vida. Está ligado a la fuente del espíritu y al dador de la vida, izando en el cielo de la nación el estandarte celestial que une tierra y cielo con fuerte atadura.
(...) Las iniciativas, y las llamadas soluciones pacíficas y conferencias internacionales, están en contradicción con los principios del Movimiento de Resistencia Islámica. El insulto a cualquier parte de Palestina es insulto dirigido contra una parte de la religión. El nacionalismo del Movimiento de Resistencia Islámica forma parte de su religión. Sus miembros se han nutrido de eso. Para izar el estandarte de Alá sobre su patria combaten. “Alá será el triunfador, pero la mayoría no lo sabe.”
De vez en cuando se llama a convocar una conferencia internacional que busque maneras de resolver la cuestión (palestina). Unos aceptan la idea, otros la rechazan por esto o por aquello, poniendo condiciones para acceder a que se convoque la conferencia y participar en ella. Conociendo a las partes que constituyen la conferencia, sus actitudes pasadas y presentes hacia los problemas musulmanes, el Movimiento de Resistencia Islámica no considera que tales conferencias sean capaces de satisfacer las demandas, restaurar los derechos ni hacer justicia a los oprimidos. Esas conferencias sólo son maneras de instalar a los infieles en la tierra de los musulmanes en calidad de árbitros. ¿Desde cuándo han hecho justicia los infieles a los creyentes? “Pero los judíos no estarán satisfechos de ti, ni los cristianos tampoco, mientras no sigas su religión. Di: La dirección de Alá es la dirección verdadera. Y ciertamente si sigues sus deseos, después del conocimiento que te ha sido dado, no tendrás protector ni defensor frente a Alá.” (C 2:120)
No hay solución para la cuestión palestina si no es a través de la Yihad. Las iniciativas, las propuestas y las conferencias internacionales son todas una pérdida de tiempo y empresas vanas. El pueblo palestino hace bien en no consentir que se juegue con su futuro, sus derechos y su destino. Como se dice en el honorable Hadiz:
“El pueblo de Siria es el azote de Alá en la tierra. Él se cobra venganza por medio de ellos contra quien le place entre sus esclavos. Es impensable que quienes de ellos son hipócritas prosperen sobre los fieles. Ciertamente se extinguirán de dolor y desesperación.”
(...) Es necesario que los científicos, los educadores y los maestros, los trabajadores de la información y de los medios, así como las masas instruidas, en especial los jóvenes y los jeques de los movimientos islámicos, participen en la operación de despertar (a las masas). Es importante que se introduzcan cambios básicos en los programas escolares, para purgarlos de los residuos de la invasión ideológica que los afectó por obra de los orientalistas y misioneros que se infiltraron en la región tras la derrota de los Cruzados a manos de Salah el-Din (Saladino). Los Cruzados comprendieron que era imposible vencer a los musulmanes sin que antes una invasión ideológica preparase el terreno trastornando sus pensamientos, desfigurando su legado y profanando sus ideales. Sólo después podrían invadir con soldados.
(...) Es imperativo instilar en las mentes de las generaciones musulmanas que el problema palestino es un problema religioso, y que hay que acometerlo sobre esa base. Palestina contiene lugares santos islámicos. En ella se encuentra la Mezquita al-Aqsa, que está unida a la gran Mezquita de La Meca con un lazo indisoluble mientras el cielo y la tierra hablen del Isra (el viaje nocturno de Mahoma a los siete cielos) y el Miraj (la ascensión de Mahoma a los siete cielos desde Jerusalén).
“Un día de servidumbre por Alá es mejor que el mundo y todo lo que hay en él. El sitio que ocupa el látigo en el Paraíso es mucho mejor que el mundo y todo lo que hay en él. La ida y la venida de un devoto al servicio de Alá es mejor que el mundo y todo lo que hay en él.” (Narrado por al-Bukhari, Moslem, al-Tarmdhi e Ibn Maja)
“Juro por quien guarda el alma de Mahoma que quisiera invadir y ser muerto por Alá, y después invadir y ser muerto, y después invadir otra vez y ser muerto.” (Narrado por al-Bukhari y Moslem)
(...) Es imperativo seguir la orientación islámica al educar a las generaciones islámicas de nuestra región, enseñando los deberes religiosos, el estudio completo del Corán, el estudio de la Sunna del Profeta (sus dichos y hechos), y la historia y el legado islámicos según sus fuentes auténticas. Esto deben hacerlo personas especializadas y doctas, utilizando un plan de estudios que forme saludablemente los pensamientos y la fe del estudiante musulmán. Junto a esto también se debe incluir un estudio completo del enemigo, sus capacidades humanas y financieras, sus puntos débiles y fuertes y las fuerzas que le apoyan y le ayudan. También es importante estar al tanto de los sucesos de actualidad, seguir lo que hay de nuevo y estudiar el análisis y los comentarios que se hagan de esos sucesos. Planear para el presente y para el futuro, estudiar cada una de las tendencias que aparecen, es indispensable para que el musulmán combatiente viva conociendo su meta, su objetivo y su senda en medio de lo que sucede a su alrededor.
El cometido de la mujer musulmana:
(...)la mujer musulmana tiene un cometido no menos importante que el del hombre musulmán en la batalla de liberación. Es la hacedora de hombres. Su cometido en la guía y la educación de las nuevas generaciones es grande. Los enemigos han comprendido la importancia de su cometido. Consideran que si pueden dirigirla y educarla como ellos quieren, lejos del islam, habrán ganado la batalla. Por eso se les ve atender constantemente a esos intentos a través de campañas de información, películas y programas escolares, utilizando con ese fin a sus lacayos infiltrados a través de organizaciones sionistas bajo distintos nombres y figuras, tales como masonería, clubs de Rotarios, grupos de espionaje y otros, que no son sino células de subversión y saboteadores. Estas organizaciones poseen amplios recursos que les permiten desempeñar su papel dentro de las sociedades con el objeto de alcanzar los objetivos sionistas y robustecer los conceptos que sirven al enemigo. Estas organizaciones actúan cuando el islam está ausente y alejado del pueblo. Los pueblos islámicos deben cumplir su cometido enfrentándose a las conspiraciones de estos saboteadores. El día en que el islam controle la dirección de los asuntos de la vida, estas organizaciones, hostiles a la humanidad y al islam, serán aniquiladas.
Artículo 18) La mujer en el hogar de la familia combatiente, sea madre o hermana, desempeña el cometido importantísimo de cuidar de la familia, criar a los niños e imbuirles de valores morales y pensamientos derivados del islam. Ella tiene que enseñarles a cumplir los deberes religiosos en preparación para el cometido de combate que les espera. Por eso es necesario prestar gran atención a las escuelas y los planes de estudios aplicados a la educación de las niñas musulmanas, para que cuando crezcan sean buenas madres, conscientes de su papel en la batalla de liberación.
La mujer ha de tener conocimiento y comprensión suficientes en lo que se refiere a la realización de las tareas domésticas, porque la economía y la prevención del despilfarro del presupuesto familiar es uno de los requisitos para poder seguir avanzando en las difíciles circunstancias que nos rodean. Ella debe tener la vista puesta en que el dinero de que dispone es exactamente como la sangre, que debe correr sólo por las venas para que tanto niños como adultos continúen viviendo.
(...) Durante mucho tiempo los enemigos han estado planeando, hábilmente y con precisión, para el logro de lo que han conseguido. Tomaron en consideración las causas que incidían en la marcha de los acontecimientos. Se esforzaron por amasar una grande y sustantiva riqueza material, que dedicaron a la realización de su sueño. Con su dinero tomaron el control de los medios de comunicación del mundo, las agencias de noticias, la prensa, las empresas editoriales, las emisoras de radio y otros. Con su dinero atizaron revoluciones en distintas partes del mundo para alcanzar sus fines y cosechar sus frutos. Estuvieron detrás de la Revolución Francesa, de la revolución comunista y de la mayoría de las revoluciones de las que hemos sabido y sabemos, aquí y allá. Con su dinero formaron sociedades secretas, tales como la masonería, los clubs de Rotarios y de Leones y otras en diferentes partes del mundo, para sabotear las sociedades y alcanzar los fines sionistas. Con su dinero lograron controlar los países imperialistas e instigarlos a colonizar muchos países para poder explotar sus recursos y extender en ellos la corrupción.
Dígase lo que se quiera de guerras regionales y mundiales. Ellos estuvieron detrás de la Primera Guerra Mundial, cuando lograron destruir el Califato islámico, obtener ganancias financieras y controlar recursos. Ellos consiguieron la Declaración Balfour, formaron la Sociedad de Naciones para dominar el mundo a través de ella. Ellos estuvieron detrás de la Segunda Guerra Mundial, mediante la cual obtuvieron enormes ganancias financieras con el comercio de armamentos, y prepararon el terreno para el establecimiento de su estado. Fueron ellos los que instigaron la sustitución de la Sociedad de Naciones por las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, para poder dominar el mundo a través de ellos. No hay guerra que se libre en ninguna parte en la que ellos no hayan puesto el dedo.
“Siempre que enciendan el fuego de la guerra, Alá lo apagará; y se darán a actuar corruptamente en la tierra, pero Alá no ama a los corruptores.” (C 5:64)
Las fuerzas imperialistas del Occidente capitalista y del Oriente comunista sostienen al enemigo con todas sus fuerzas, con dinero y con hombres. Esas fuerzas se turnan para hacerlo. El día en que apareciera el islam, las fuerzas de la infidelidad se unirían contra él, porque los infieles forman una sola nación.
“Oh creyentes verdaderos, no intiméis con nadie ajeno a vuestra comunidad, pues no dejarán de corromperos. Ellos desean lo que os haría perecer; su odio ya apareció en sus bocas, pero lo que ocultan sus pechos es aún más inveterado. Ya os hemos mostrado signos de la mala voluntad que os tienen, si comprendéis.” (C 3:118)
(...) la naturaleza islámica de Palestina es parte de nuestra religión, y todo el que se tome su religión a la ligera es un perdedor. “¿Quién sino el necio de espíritu puede sentir aversión a la religión de Abraham?.” (C 2:130)
(...) Artículo 28) La invasión sionista es una invasión pérfida. No se priva de recurrir a todos los métodos, utilizando todos los medios perversos y despreciables para alcanzar su fin. Se apoya fuertemente en sus operaciones de infiltración y espionaje en las organizaciones secretas a las que dio origen, tales como la masonería, los clubs de Rotarios y Leones y otros grupos de sabotaje. Todas esas organizaciones, sean secretas o declaradas, trabajan en favor del sionismo y siguiendo sus instrucciones. Buscan socavar las sociedades, destruir los valores, corromper las conciencias, deteriorar el carácter y aniquilar el islam. Están detrás del comercio de drogas y el alcoholismo en todas sus formas para facilitar su control y expansión.
Israel, el judaísmo y los judíos desafían al islam y al pueblo musulmán. “Ojalá los cobardes nunca duerman.”
eso no es difícil para Alá.
“Alá ha escrito: ¡Venceré, en verdad, yo y mis enviados! Alá es fuerte, poderoso”. (C 58:21)
(...) Abandonar el círculo de la lucha con el sionismo es alta traición, y maldito sea el que lo haga. “Pues quien ese día les vuelva la espalda, a menos que se desvíe para combatir o se retire a otra tropa de los fieles, incurrirá en la indignación de Alá, y su morada será el infierno; mal viaje será ir allí.” (C 8:16). No hay otra salida que concentrar todas las potencias y energías en hacer frente a esta pérfida invasión nazi y tártara. La alternativa es la pérdida del país propio, la dispersión de los ciudadanos, la extensión del vicio sobre la tierra y la destrucción de los valores religiosos. Que cada cual sepa que es responsable ante Alá, pues “al que hace la más pequeña bondad se le paga en la misma moneda, y también al que hace la más pequeña maldad”.
El Movimiento de Resistencia Islámica se considera la punta de lanza del círculo de lucha contra el sionismo mundial y un paso en el camino. El Movimiento suma sus esfuerzos a los esfuerzos de cuantos actúan en el escenario palestino. Los pueblos árabes e islámicos deben contribuir con nuevos pasos por su parte; las agrupaciones islámicas de todo el mundo árabe deben hacer otro tanto, ya que todas ellas son las mejor equipadas para el papel futuro en la lucha con los belicistas judíos.
“... y hemos suscitado entre ellos hostilidad y odio hasta el día de la resurrección. Siempre que enciendan el fuego de la guerra, Alá lo apagará; y se darán a actuar corruptamente en la tierra, pero Alá no ama a los corruptores.” (C 5:64)
(...) Los expansionistas han puesto más de una vez sus ojos en Palestina, a la que atacaron con sus ejércitos para cumplir sus designios sobre ella. Así fue como los Cruzados vinieron con sus ejércitos, trayendo consigo su credo y portando su Cruz. Pudieron derrotar a los musulmanes por un tiempo, pero los musulmanes sólo fueron capaces de recuperar la tierra cuando se pusieron bajo la protección de su estandarte religioso, unieron su palabra, santificaron el nombre de Alá y se lanzaron a la lucha bajo el liderazgo de Salah ed-Din al-Ayyubi. Lucharon durante casi veinte años, y al final los Cruzados fueron derrotados y Palestina liberada. “Di a quienes no creen: Seréis vencidos y arrojados juntos al infierno; un mal lecho será.” (C 3:12)
Esa es la única manera de liberar a Palestina. No cabe ninguna duda acerca del testimonio de la historia. Es una de las leyes del universo y una de las reglas de la existencia. Nada sino el hierro puede vencer al hierro. Su credo falso y vano sólo puede ser derrotado por el recto credo islámico. A un credo sólo se le combate con un credo, y al final la victoria es para los justos, porque la justicia es ciertamente victoriosa.
“Nuestra palabra ha sido ya dada anteriormente a nuestros siervos los enviados; que ciertamente serían auxiliados contra los infieles, y que nuestros ejércitos serán sin duda los conquistadores.” (C 37:171-173)
Artículo 35) El Movimiento de Resistencia Islámica contempla seriamente la derrota de los Cruzados a manos de Salah ed-Din al-Ayyubi y el rescate de Palestina de sus manos, así como la derrota de los tártaros en Ein Galot, el quebrantamiento de su poder a manos de Qataz y Al-Dhaher Bivers y la salvación del mundo árabe de la acometida tártara que se proponía destruir todo sentido de la civilización humana. El Movimiento extrae enseñanzas y ejemplos de todo esto. La presente acometida sionista también ha sido precedida por ataques de los Cruzados desde Occidente y otros ataques de los tártaros desde Oriente. Lo mismo que los musulmanes hicieron frente a esos ataques y planearon la manera de combatirlos y derrotarlos, deben ser capaces de hacer frente a la invasión sionista y derrotarla. Ciertamente no es ningún problema para Alá el Todopoderoso, siempre que las intenciones sean puras, que la determinación sea sincera y que los musulmanes aprendan de experiencias pasadas, se libren de los efectos de la invasión ideológica y sigan las costumbres de sus antepasados.
(...) El Movimiento de Resistencia Islámica adopta el islam como modo de vida. El islam es su credo y religión. Quienquiera que tome el islam como modo de vida, ya sea una organización, una agrupación, un país o cualquier otra colectividad, el Movimiento de Resistencia Islámica se considera su tropa y nada más.
Pedimos a Alá que nos muestre el camino recto, que nos convierta en ejemplo para otros y que falle entre nosotros y nuestro pueblo con justicia. “Señor, falla según justicia entre nosotros y nuestro pueblo, pues tú eres el mejor juez.” (C 7:89)
Sea la última de nuestras plegarias la alabanza a Alá, el Dueño del Universo.