
LA GUINEA ECUATORIAL. ABC. 1.Un grupo de hombres armados con bazucas y granadas de fabricación casera intentó asaltar en la madrugada de ayer el palacio del presidente Teodoro Obiang en Malabo, capital de Guinea Ecuatorial. Los atacantes mantuvieron un intenso tiroteo con la guardia presidencial, antes de retirarse a bordo de las lanchas en las que llegaron. La fuerza naval de la ex colonia española acabó con la vida de uno de ellos al intentar abortar el intento de huida, y un soldado ecuatoguineano murió en los enfrentamientos.
La enésima escaramuza armada en la Guinea de Obiang puso en marcha todo el aparato de rumorología que rodea al opaco régimen, tercer productor subsahariano de petróleo. El ataque, que se produjo en ausencia de Obiang -de visita junto a miembros de su Ejecutivo en la ciudad continental de Bata- fue atribuido por el Gobierno a un grupo armado del delta del Níger. El móvil podría ser económico, al existir numerosos antecedentes de asaltos para robar por parte de grupos piratas de la zona. El nigeriano Movimiento por la Emancipación del Delta del Níger (MEND) rechazó toda vinculación con la operación.
El ministro de Información, Jerónimo Osa Osa, aseguró a ABC, en conversación telefónica, que los asaltantes -que cifró en «bastantes elementos»- mantuvieron una resistencia de cuatro horas. Arribaron a las tres y media de la mañana al puerto de Malabo y alguno alcanzó las inmediaciones del palacio: «Iban armados con fusiles de asalto, granadas de fabricación casera y bazucas. Uno de los impactos de lanzagranadas causó daños materiales en ventanas del palacio presidencial».
«El objetivo no era un golpe de Estado sino un intento de asalto para robar en el Palacio», subrayó Osa, quien recordó que hace dos años el MEND cometió un ataque contra el banco francés Société Générale en Bata. Este grupo también ha cometido otros asaltos en Benin o Camerún. «Obiang se encuentra bien e informado en todo momento de lo sucedido. Ahora se halla supervisando obras de infraestructuras en Bata», zona continental de la ex colonia que alcanzó la independencia de España en 1968.
Las calles desiertas
El opositor Plácido Micó explicó que las calles de Malabo estaban desiertas y con numerosos controles militares. El único representante de la oposición en el Parlamento señaló a ABC desde la capital que ayer no abrieron los colegios ni la administración. «Los ciudadanos se han quedado en sus casas por miedo y por desconocer qué sucedía, al observar la presencia militar en las calles», agregó el secretario general de Convergencia para la Democracia Social (CPDS). El ministro de Interior, Clemente Engonga, convocó a mediodía a los partidos reconocidos para informarles. Micó reclamó al ministro que no se tomen represalias contra los extranjeros y se respeten sus derechos.
El primero en descartar el golpe de Estado fue el mismo Gobierno del dictador Teodoro Obiang Nguema Mbasogo. Luego la oposición, que condenó el asalto. «Hemos visto cómo actúan las autoridades cuando han denunciado un supuesto golpe, la Policía y el Ejército salen a la calle, hay detenciones... no hay tanta calma como ahora», relató Micó. Adolfo Fernández Marugán, responsable de la Asociación para la Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial (Asodegue), consideró que «es una circunstancia que favorece a Obiang».
El régimen de Guinea Ecuatorial ha sido objeto de tres demandas -por corrupción y malversación de fondos públicos- por parte de Transparencia Internacional ante la Justicia francesa. Los ecuatoguineanos esperan la convocatoria de elecciones presidenciales a finales de año o principios de 2010. En las últimas, en diciembre de 2002, Obiang obtuvo el cien por cien de los votos.
2.El ministro de Información, Cultura y Turismo de Guinea Ecuatorial, Jeronimo Osa Osa Ecoro, corroboró a ABC la versión del ataque que durante cuatro horas miembros del Movimiento de Emancipación del Delta del Níger mantuvieron con las fuerzas ecuatoguineanas en el puerto de Malabo y en las inmediaciones del Palacio Presidencial.Un asaltante muerto, un soldado guineano y quince detenidos es el balance final del ataque según el ministro Osa quien también informó sobre la posibilidad de que aparezcan más cadáveres de asaltantes en el mar pues una de las cuatro embarcaciones fue hundida por las Fuerzas Navales de Guinea Ecuatorial."El objetivo no era un golpe de Estado sino un intento de asalto para robar en el Palacio", afirmó tras certificar que la mayoría del Gobierno y el propio presidente, Teodoro Obiang, se encontraban en la zona continental del país en Bata. Obiang se encuentra supervisando obras de infraestructuras. "EStá bien e informado en todo momento".El ataque se produjo a las tres y media de la mañana (hora local) y duró alrededor de cuatro horas. Los asaltantes iban armados con fusiles de asalto ligero, granadas de fabricación casera y bazucas. "Uno de los impactos de bazuca causó daños materiales (en cristales principalmente) en el Palacio Presidencial", informó el ministro en conversación telefónica.Los asaltantes -se trató de "bastantes elementos"- procedían de Nigeria, aunque el Gobierno ecuatoguineano no descarta participantes de otras nacionalidades. En 2007 Movimiento de Emancipación del Delta del Níger desvalijó una sucursal del banco francés Société Générale en Bata. Además han cometido otros asaltos en Benin o Camerún.
3.
La capital de Guinea Ecuatorial, Malabo, fue escenario esta madrugada de un intenso tiroteo después de que "asaltantes no identificados" que habían llegado en lanchas, intentaran hacerse con el control del Palacio Presidencial, según informó el Gobierno del país africano. Esta situación no ha afectado a la colonia española en el lugar que "está bien", confirmó el Ministerio de Exteriores de nuestro país.
En un comunicado, el Gobierno Malabo informó que los asaltantes consiguieron entrar en la residencia presidencial, que aparentemente estaba desprotegida, y se habrían visto rodeados por la seguridad del presidente del país, Teodoro Obiang Nguema, así como por los soldados israelíes, ucranianos o de la antigua Yugoslavia que conforman la fuerza de élite. A partir de ahí se inició un intenso tiroteo, los invasores habrían sido rechazados tras sufrir un número importante de bajas, aunque no se han hecho públicos los datos de las víctimas.
El cruce de fuegos duró "buena parte de la noche". El Gobierno guineano señaló: "Durante los tiroteos se ha causado una baja por parte de los rebeldes, en el recinto presidencial, y las Fuerzas Navales han destruido una embarcación de los rebeldes cuyos ocupantes siguen sumergidos". En la nota se señala también que tras los incidentes, la ciudad está "en calma" bajo la vigilancia de las fuerzas de seguridad, aunque, finalmente, el primer ministro, Ignacio Milam Tang, no viajará a Qatar como estaba previsto en su agenda, para su mayor seguridad.
Fuentes oficiales citadas por la Asociación para la Solidaridad Democrática con Guinea Ecuatorial (ASODEGUE) aseguraron que este asalto pudo deberse a un intento de invasión por parte de los milicianos del grupo rebelde nigeriano "Movimiento de Emancipación del Delta del Niger (MEND). Su propósito sería hacerse con las riquezas supuestamente atesoradas en la residencia del presidente del país o incluso secuestrarle. Según explicó la policía, la integridad de Obiang no estuvo en peligro en ningún momento ya que no se encontraba en Malabo, sino en Bata, capital de la región continental.
"A la vista de lo acontecido, que no es más que las acostumbradas maniobras de nuestros eternos enemigos, por ello, se alerta y se hace un llamamiento a toda la población en general y en especial a los miembros de las comunidades de vecinos y consejos de poblados de Malabo para que con el espíritu patriótico, colaboren con las Fuerzas Armadas y de la Seguridad del Estado, denunciando e informando de la presencia de cualquier persona sospechosa y permanecer siempre vigilantes", concluye el comunicado.
LA COLONIA ESPAÑOLA EN BUEN ESTADO Ante este suceso, el Ministerio español de Exteriores indicó que los hechos se produjeron entre las cinco y media y las ocho de la mañana (hora local y española) y que la colonia española se encuentra en perfecto estado, según se lo confirmó su representante, ya que, señalan desde el departamento dirigido por Miguel Angel Moratinos, se han puesto en contacto con sus integrantes.
Para las autoridades españolas, el hecho de que el presidente no estuviera en su residencia en el momento del ataque, implica que la intención de los asaltantes no era su persona. De este modo, desde España se descartan motivos políticos, a la hora de buscar una explicación a la situación vivida en el país la pasada madrugada.
Sin embargo, desde la oposición no lo creen así. Desde el partido Convergencia para la Democracia Social (CPDS), condenan el asalto pero creen que este "acto aventurero" favorecerá al presidente porque le permitirá "aparecer como víctima de actos incontrolados". A su juicio, este acto permite a Obiang aparecer como víctima de actos incontrolados y solicitar ayuda de los países del entorno y, en general, de la comunidad internacional".
4.
PLÁCIDO MICÓ _ ÚNICO DIPUTADO OPOSITOR EN GUINEA
Uno entre cien. Es el único político de la oposición representado en el Parlamento de Guinea Ecuatorial. Estudió ingeniería química en Madrid. Es doctor en Derecho. Pero prefirió vivir en su país al frente de 10.000 valientes que militan como él en la Convergencia para la Democracia Social. ¿El precio? Una veintena de arrestos, torturas y dos estancias en la cárcel.
-¿Cómo es el régimen de Obiang Nguema?
-Es un régimen autoritario y totalitario cuyo proyecto político es la instauración de un sistema de partido único. Quiere acabar totalmente con la oposición en Guinea para que la población no tenga ningún otro referente político o social.
-¿Cómo se hace oposición en Guinea?
-Supone hacer algo que al Gobierno le irrita sobremanera, cual es asociarse con fines políticos y unas ideas diferentes a las del régimen. En Guinea no hay sindicatos, asociaciones de estudiantes, colegios profesionales, ni prensa independiente. El Gobierno sabe que una sociedad atomizada y no organizada es más fácil de oprimir.
-¿Petróleo: bendición o maldición?
-La explotación del petróleo en Guinea es una maldición. El dinero se lo están quedando la clase dirigente guineana y las multinacionales, mientras la gente tiene enfrente un espejismo de desarrollo. Las consecuencias de este falso desarrollo son peores que la situación de carencia en la que se encontraba Guinea antes del petróleo. La gente del poder se vanagloria del dinero que obtiene, y esa mentalidad de corrupción como forma de vida es la perversión de una sociedad. Con el petróleo, el régimen se volvió más arrogante y agresivo. Y países que antes eran críticos se convirtieron en sus aliados de la noche a la mañana.
-¿Por ejemplo?
-EE.UU., porque su política hacia Guinea pasó a ser marcada por los directivos de las compañías petroleras. Pero también ocurrió con las agencias de las Naciones Unidas, que empezaron a recibir importantes fondos del Gobierno.
-¿Cómo valora la actual política española?
-La política de Zapatero ha sido una continuación de la política de Aznar, que es una política de «normalización» de relaciones diplomáticas. Ésta consiste en no hacer nada que pueda molestar al régimen de Obiang. Significa también eliminar un histórico programa de la Radio Exterior de Radio Nacional de España para Guinea Ecuatorial, que era la fuente básica para que supiéramos qué es lo que pasaba en el país. Obiang ha conseguido que los medios de comunicación españoles no se interesen por el caso de Guinea.
5.Puede que no haya colonialismo bueno. Pero España dejó Guinea Ecuatorial hace hoy cuarenta años en unas condiciones que las dictaduras de Francisco Macías, primero, y la de su sobrino Teodoro Obiang, después, no han sino envilecido. Poco que celebrar el día de la independencia.
Cuarenta años de desolación. Cuarenta años de sufrimiento. Cuarenta años de pillaje. Es fácil, y demasiado triste, resumir en qué han consistido estos cuarenta años desde que el 12 de octubre de 1968 Francisco Macías proclamó la independencia de Guinea Ecuatorial. Sus 36.716 votos frente a los 31.941 que atrajo Edmundo Bosio, de la Unión Bubi, le permitieron a Macías, que se había presentado como “defensor del pueblo e hizo campaña anticolonial, aunque durante su estancia en el gobierno autónomo se vanagloriaba de su colaboración estrecha con la metrópoli” –relata José Luis Cortés López en su “Historia contemporánea de África”-, hacerse con todo el poder, aunque nadie imaginaba que este autoproclamado «marxista hitleriano» iba a iniciar una horrenda dictadura. Da una idea Randall Fegley en su libro «Guinea Ecuatorial: una tragedia africana», la «mejor historia de Guinea, al menos en inglés», para John Bennett, uno de los más críticos embajadores que Estados Unidos tuvo en Malabo: «Hacia 1978 el método más común de ejecución era aplastar el cráneo con una barra de hierro. El condenado debía tumbarse, con la cara mirando al suelo. Su cabeza era golpeada hasta que era convertida en pulpa». Entre quienes más disfrutaban de ese «espectáculo» figuraba el jefe de seguridad del régimen, el teniente coronel Teodoro Obiang, sobrino de Macías, que en el «golpe de libertad», en agosto de 1979, le derrocó. La ejecución de su tío abrió las puertas a una nueva dictadura, menos sanguinaria, pero no menos despiadada, que todavía se mantiene, ahora bañada por el hallazgo de ingentes yacimientos de oro negro que no han hecho sino reforzar a Obiang, su familia y su camarilla, en detrimento de un país poblado por medio millón de habitantes cuyas cotas de alfabetización, acceso a la sanidad y nivel de vida son hoy peores que hace cuarenta años, bajo el sistema colonial.
«España se amilanó con Macías y se acobardó con Obiang, que se echó primero en los brazos de Francia y después, ahora, de Estados Unidos, que ha tenido siempre un buen olfato para el petróleo»
¿Qué legado dejó España en su única colonia en África negra, el único reducto que, a pesar de los pesares, sigue hablando español? ¿Cómo resumir estos cuarenta años de independencia? ¿Qué política ha hecho España? ¿Es posible implantar la democracia con Obiang y su clan en el poder? ¿Es Guinea Ecuatorial el ejemplo más palmario de la maldición de los recursos? «Guinea podía haber sido el foco de difusión del español en África», dice Gerardo González Calvo, ex redactor jefe de la revista «Mundo Negro». «España se amilanó con Macías y se acobardó con Obiang, que se echó primero en los brazos de Francia y después, ahora, de Estados Unidos, que ha tenido siempre un buen olfato para el petróleo. La política exterior española con Guinea Ecuatorial ha sido nefasta. Ni aposta. Los tejemanejes con Severo Moto han sido de sainete malo. ¡Qué paradoja! España con la dictadura le dio a Guinea Ecuatorial un régimen democrático y con la democracia ha apuntalado su política opresora. Lo que me sorprende es que el pueblo ecuatoguineano, vapuleado, humillado, desangrado, siga mirando a España como su tabla de salvación. Dice mucho en su favor, pero a España la deja como a una madrastra muy perversa, además de fatua».
Para John Bennett, «los ciudadanos de Guinea Ecuatorial deberían ser calurosamente felicitados en el 40 aniversario de su país. Han demostrado una increíble capacidad de resistencia. La historia de Guinea tras cuatro décadas de independencia es de una profunda tristeza. Desde uno de los más prometedores inicios de entre todas las naciones que lograron la independencia en África en los años sesenta del siglo pasado, sus gentes han sufrido dos de los peores gobiernos de la historia contemporánea. Los miles y miles de millones de dólares producto de la agricultura y el petróleo se los han embolsado la familia y el círculo de Obiang. La riqueza económica del país —y los recursos de generaciones futuras— ha sido, de hecho, privatizada. Como resultado de 40 años de cleptomanía, la mayoría de la población está hoy relativamente menos educada, su salud es peor y son más pobres que en la hora de la independencia». Bennett cree que la comunidad internacional debería someter al régimen de Obiang a la misma presión que la dictadura de Robert Mugabe en Zimbabue.
Silencio de Malabo
Mientras Malabo, y la probada incompetencia de su embajada en Madrid, optaron por el silencio a las preguntas de este diario, Marisé Castro, de Amnistía Internacional, señala que a pesar de algunos pequeños avances, «la situación de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial continúa a ser preocupante. Esos avances han sido sobre todo cosméticos. Para que la situación mejore realmente, es preciso que los cambios sean profundos e institucionales. Se necesita una reforma profunda del sistema judicial, que incluya a las fuerzas de seguridad, y una separación de poderes para garantizar la independencia del sistema judicial».
«Son 40 años de frustración. Nuestros padres exigieron la independencia para que pudiéramos realizar los anhelos de libertad y desarrollo, y sólo hemos padecido opresión y miseria». Son palabras de Donato Ndongo-Bidyogo, autor de novelas como «Los poderes de la tempestad» y ensayos como «Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial». La misma palabra, «frustración», la emplea Amancio Nsé, secretario de Organización y Coordinación Administrativa de Convergencia para la Democracia Social (CPDS), el más digno partido de la oposición guineana, con un heroico diputado en el Parlamento, para hablar de un país cuya «debilidad institucional, en el mundo entero, sólo la supera Somalia». Para Nsé, que sufrió en sus carnes los rigores de la cárcel de Black Beach, pero aguanta en Guinea, «los guineanos querían vivir como los blancos (vivir muy bien, aparentemente sin hacer nada); y creían que ocupando el lugar de los blancos en la sociedad tendrían las mismas comodidades». Desde el exilio, como Ndongo-Bidyogo, el portavoz del Movimiento para la Independencia de la Isla de Bioko (MAIB), Humberto Riochí, estos cuarenta años de independencia han sido «catastróficos» con «regresión en todos los ámbitos de la vida nacional».
«Le non pays»
Un diplomático europeo enamorado del continente, que cree que «España en África colonizó razonablemente bien y descolonizó rematadamente mal», recuerda cómo muchos vecinos ven a Guinea: «Le non pays» (el país inexistente). Para él, «la celebración de hoy puede muy bien calificarse de celebración de la nada. El petróleo nada tiene que ver con la miseria de Guinea, sino la conjunción criminal del Clan de Mongomo [la camarilla de Obiang] y la tolerancia internacional. La democracia, con Obiang y sus gentes, es una mera palabra cuatrisílaba sin sentido alguno».
El historiador Gustau Nerín, autor de libros como «Guinea española: descolonización paradójica», «el colonialismo, en Guinea, como en cualquier otra parte del mundo, consistió en un mecanismo de dominación de un colectivo sobre otro. Y la única forma de mantener esta dominación era la violencia, porque los pueblos colonizados se resisten a ser sometidos. La colonización española en Guinea no fue excepcional: hubo escaramuzas, amenazas, torturas, desplazamientos de poblaciones en masa, prisiones injustas, trabajos forzados, confiscaciones de tierras... No hay ningún motivo por el que tener nostalgia del colonialismo. Europa exportó a África sus peores prácticas políticas; España, que durante mucho tiempo tuvo regímenes autoritarios en la misma metrópolis, en la Guinea Española actuó de forma tiránica».
Visión diametralmente opuesta la ofrece otro historiador, José Menéndez Hernández: «La colonización de la Guinea Ecuatorial fue modélica, ejemplar. Los logros sanitarios fueron sorprendentes. La educación, inmejorable. En Guinea no había analfabetos. Por desgracia, el esfuerzo gigantesco de casi dos siglos se arrojó por la borda en pocos meses, como hago constar en mi libro «Los últimos de Guinea», donde constato el fracaso de la descolonización. Si Guinea producía por los años sesenta del pasado siglo 500.000 toneladas de cacao de inmejorable calidad, en 1979, al ejecutar a Macías, sólo se habían logrado 8.000 toneladas. Todavía no se ha recuperado la nación de aquel trauma...».
Javier Sangro, actual embajador de España en Malabo, piensa que «especialmente desde 1979, hubiera debido de implicarse más, siempre con absoluto respeto a la soberanía ecuatoguineana, en el proceso de desarrollo del país. El ecuatoguineano lo siente así también y lamenta mucho que no lo hiciéramos. Siendo esencialmente africano, quiere profundamente a España, cuyo proceso político desde el franquismo hasta la fecha considera modélico, siente su raíz hispana como una seña de identidad y un referente frente a los países francófonos vecinos, productores de petróleo, que hasta el descubrimiento de éste y del gas en Guinea, la consideraban como un pariente menor, retrasado e inculto. Se siente huérfana de España».
6.El Movimiento por la Emancipación del Delta del Níger es un grupo guerrillero paramilitar integrado por activistas indígenas del Delta del Níger que ha tomado las armas para combatir «la explotación y la opresión de la población del delta del Níger y la degradación de su entorno natural a cargo de las multinacionales extranjeras que explotan su petróleo», según el grupo.
Ayer mismo, los leales al líder revolucionario «Kitikata» atacaron a la guardia que custodia las instalaciones de la petrolífera «Royal Dutch Shell» en el atormentado delta.
Y es que esta zona, una de las de mayor densidad del planeta (266 habitantes por Km2), tiene la «desgracia» de poseer un subsuelo riquísimo en petróleo, explotado en su integridad por concesiones a las principales multinacionales.
El rápido crecimiento de la riqueza petrolífera ha provocado que la población del delta haya abandonado sus medios de subsistencia tradicionales — cultivo de cacao, y algodón y recolección de caucho— para dedicarse al petróleo. Esta circunstancia ha fomentado el crecimiento exponencial de una población urbana que, mezclado con la corrupción secular de la Administración pública y la deficiente urbanización y desarrollo de infraestructuras, ha provocado el empobrecimiento de la población y al calor de ello el surgimiento de movimientos guerrilleros, separatistas y paramilitares violentos que actúan en la región y sus alrededores.