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Estaya: ARTÍCULOS

Lo que siempres quiso saber sobro Cuba, pola Asociación Iberoamericana por la Libertad

circululliberal 19/02/2008 @ 11:18

VENTI PREGUNTES SOBRO CUBA

1. ¿Cómo era, realmente, la Cuba inmediatamente anterior a la revolución?

En el orden político, era una corrupta dictadura, repudiada por la mayor parte de la población. El 10 de marzo de 1952 el general Fulgencio Batista dio un golpe militar y derrocó al presidente constitucional, Carlos Prío Socarrás. Ese Gobierno ilegítimo, perpetrador de numerosos crímenes, duró hasta la madrugada del 1 de enero de 1959, fecha en que Castro sustituye a Batista y se convierte en el hombre fuerte de Cuba, hace aproximadamente 47 años.

En el orden económico, en cambio, la situación era mucho más halagüeña. Desde 1940, el país vivía un período de crecimiento y se situaba –junto a Argentina, Chile, Uruguay y Puerto Rico– entre los más desarrollados de América Latina. El Atlas de Economía Mundial de Ginsburg, publicado en aquellos años, colocaba a Cuba en el lugar 22 entre 122 naciones escrutadas. El per cápita de los cubanos en 1953 era semejante al de Italia.

En el orden social el cuadro tampoco era negativo. Un 80% –altísimo en la época– de la población estaba alfabetizada, y los índices sanitarios eran de un país desarrollado. La mejor prueba de las condiciones de vida en Cuba es que, en esa época, era un país receptor de inmigrantes europeos. Españoles y, en menor medida, italianos solían emigrar a la Isla en busca de un mejor nivel de vida. En 1959 la embajada cubana en Roma tenía archivadas 11.000 solicitudes de inmigración de otros tantos campesinos y obreros italianos dispuestos a trasladarse a Cuba.

2. ¿Era un prostíbulo de los estadounidenses?

Ni un prostíbulo ni un garito. En La Habana había una docena de casinos, y el país tenía un bajísimo índice de enfermedades venéreas, lo que demuestra que no podía ser un prostíbulo de nadie. No obstante, como viejo y activo puerto de mar, la capital tenía una zona de tolerancia semejante (aunque menor) que la que hay en Barcelona. El turismo norteamericano, por otra parte, solía ser familiar. La prostitución, en cambio, era un fenómeno semejante al de todas las sociedades iberoamericanas. La mayor parte de los clientes eran los propios cubanos. Curiosamente –como cuentan corresponsales y viajeros–, es hoy cuando Cuba se ha convertido en un gran prostíbulo para extranjeros que participan –como ocurre en Tailandia– del turismo sexual, aprovechándose de las infinitas penurias económicas del país.

3. ¿Hasta qué punto controlaba EEUU la economía?

Hasta el 14% de las inversiones, y ese porcentaje se concentraba en el azúcar, las minas, la comunicación y las finanzas. Sin embargo, desde los años 30 la influencia del capital norteamericano era descendiente, en favor del local. En ese período otros 50 ingenios azucareros pasaron de manos norteamericanas a manos cubanas –que en 1958 ya poseían los dos tercios–, y la banca privada nacional llegó a controlar el 61 % del capital. En 1939 apenas era el 23 %.

4. ¿La fuerte oposición norteamericana a las reformas de la revolución obligó a Castro a tomar el lado de la URSS y los comunistas?

No es eso lo que Castro dice. Castro suele afirmar –lo hizo frente a las cámaras de la televisión española– que él era marxista leninista ya desde que estaba en Sierra Maestra luchando contra Batista; pero "no lo decía para no asustar a los cubanos". Según Castro, la hostilidad norteamericana aceleró un enfrentamiento que era, por demás, inevitable dentro del contexto de la Guerra Fría.

5. ¿A qué se debe el embargo norteamericano contra el Gobierno de Castro?

A las confiscaciones sin compensación de las propiedades estadounidenses ocurridas a principios de los 60, y evaluadas en unos 1.800 millones de dólares. También, qué duda cabe, es una medida de carácter político encaminada a debilitar al régimen de Castro.

6. ¿En qué consiste el embargo?

En esencia, se trata de una orden a las compañías norteamericanas para que no comercien con Cuba, y a los ciudadanos de ese país para que no gasten dinero en la Isla. Hay otras previsiones menos importantes, como la prohibición de tocar puerto norteamericano, durante seis meses, a cualquier barco que haya atracado en un puerto cubano.

7. ¿Afecta sustancialmente a Cuba el referido embargo?

No de la manera que popularmente se cree. En realidad, Cuba compra en el extranjero cualquier producto norteamericano que necesite, como puede comprobar cualquier turista que visite una diplotienda o un buen hotel. Usualmente, Cuba compra en Panamá, Venezuela, Canadá, Colombia o República Dominicana.

Por otra parte, casi todos los países comercian con Cuba libremente. Sus principales socios comerciales en Occidente son, precisamente, los mejores aliados de USA: Canadá, España, Francia, etcétera. No existe un producto que Cuba necesite que no pueda comprar en el extranjero (si tiene divisas para pagar), o un producto de exportación que no se abra paso en el mercado internacional (si tiene buena calidad y precio).

El embargo americano afectó a Cuba en los años 60, porque toda la maquinaria era de ese origen, pero ya en la década de los 70 Castro proclamó la total derrota del imperialismo en materia de embargo. Para 1973 todo el parque industrial y los vehículos provenían del Este.

8. Si el embargo no afecta a Castro, ¿por qué EEUU no lo levanta?

Básicamente, porque la comunidad cubanoamericana (3.000.000, si sumamos exiliados y descendientes), avecindada en el Condado de Dade (Florida) o en Nueva Jersey, no lo quiere, y ninguno de los dos grandes partidos –ni demócratas ni republicanos– están dispuestos a sacrificar el voto cubano.

También lo mantienen por inercia. Es la política que está ahí desde la época de Eisenhower y Kennedy, y los dirigentes de la Casa Blanca o del Capitolio ven más riesgos en modificar la estrategia que en mantenerla. Por otra parte, Cuba no es una pequeña y desvalida isla del Caribe. Es casi tan grande como Austria y Suiza combinadas, y tuvo un ejército de miles de soldados en África durante más de 35 años.

9. Si no es por el embargo, ¿por qué pasa hambre Cuba?

Por dos razones. La primera es la desaparición del subsidio soviético. Los países del Este –especialmente la URSS– compraban azúcar a la Isla a precios muy altos, y le vendían petróleo a crédito y a bajo precio. Incluso le regalaban más de tres millones de toneladas de crudo al año, petróleo que Cuba podía reexportar. Ese subsidio se calcula en más de 5.000 millones de dólares al año, y a lo largo de tres décadas sobrepasó los 100.000 millones, de acuerdo con la cifra aportada por la historiadora Irina Zorina, de la Academia de Ciencias de Rusia.

La segunda razón es el ineficiente sistema de producción, con el agravante añadido de la dependencia que creaba a Cuba comerciar con la URSS en condiciones tan ventajosas. Eso explica que el país importara más de la mitad de los alimentos que consumía, y que paulatinamente redujera el volumen de intercambios con Occidente. En 1970, el establecido entre Cuba y el Este representaba el 60% de todo el comercio de la Isla. En 1991 ya llegaba al 85%. Al desaparecer la URSS y plantear Rusia los vínculos económicos a precios de mercado, Cuba apenas dispone de 1.700 millones de dólares de exportaciones, mientras tiene que importar del exterior más de 8.000 millones. Por otra parte, Cuba –que no paga su deuda externa desde 1986– debe unos 12.210 millones de dólares en Occidente, y prácticamente nadie en el mundo le ofrece crédito.

10. No obstante, el Gobierno de Castro reclama grandes logros en educación y sanidad.

Y son ciertos... hasta un punto. Es verdad que Cuba cuenta con una extendida red escolar y numerosos centros sanitarios, pero todo eso no es el resultado de un aumento de la riqueza, sino del subsidio soviético. El problema ahora consiste en cómo mantener esa estructura de servicios si el país, con once millones de habitantes, exporta menos que Costa Rica (3.500.000) y el 70% del parque industrial está paralizado por falta de energía eléctrica, piezas de repuesto o insumos.

11. En todo caso, Cuba está mejor que Haití o que otras naciones del Tercer Mundo.

En efecto. Pero a Cuba hay que compararla con los países con que se le comparaba en 1958. Por ejemplo, Argentina, Uruguay, Chile, Puerto Rico, Costa Rica o España. Treinta y cinco años después de iniciada la revolución, Cuba está infinitamente peor que cualquiera de ellos. Puerto Rico, que también es una isla antillana, y que recibió, como Cuba, un enorme subsidio de una potencia extranjera, con sólo tres millones de habitantes exporta diez veces lo que exporta Cuba, y en las últimas tres décadas ha pasado de ser un país exportador de azúcar a ser un país industrializado.

12. ¿Hay alguna salida a la crisis económica?

Ninguna... a no ser que se cambie de sistema. Aislada por su modelo político, sin crédito, terriblemente endeudada, sin reservas, sin stocks, con graves problemas en las infraestructuras, la predicción más razonable es que Cuba estará cada vez peor. Producirá cada vez menos porque tendrá cada vez menos recursos para importar insumos con los que poder producir.

13. En estas circunstancias, ¿cómo se mantiene Castro en el poder?

Porque no hay quien se pueda rebelar. La capacidad represiva del régimen es enorme. La policía política tiene cerca de 100.000 agentes. El ejército cuenta con 350.000 soldados. El Partido Comunista y los funcionarios del Gobierno alcanzan el millón. Hay otras organizaciones paramilitares que también impiden el desbordamiento popular. Las más efectivas son los Comités de Defensa de la Revolución y las Brigadas de Respuesta Rápida, turbas organizadas por el Partido Comunista que golpean en las calles o en las casas a quienes se atreven a manifestar públicamente su disidencia. El Gobierno tiene, además, el monopolio del transporte, de las comunicaciones, de la información y hasta del suministro de comida y agua.

14. ¿Hay muchos presos políticos?

Decenas de miles, si incluimos a los que van a la cárcel por tratar de escapar en bote o a los que compran y venden alimentos en el mercado negro para poder subsistir. Unos cuantos centenares, sólo, si nos atenemos a calificar como presos políticos a quienes han sido condenados por delitos contra la "estabilidad del Estado". En todo caso, se calcula que el número de presos –políticos y comunes– asciende a más de un cuarto de millón. Esa cifra es cuatro veces la que tiene España, pese a que España tiene cuatro veces la población de Cuba.

15. ¿Se tortura en las cárceles?

Es lo que aseguran Amnistía Internacional, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, la OEA y numerosos organismos de prestigio. Es lo que cuentan las propias víctimas cada vez que pueden hacerlo. No se tortura con picanas eléctricas, pero sí con las técnicas aprendidas del KGB. Durante el periodo de detención es frecuente que a los acusados no los dejen dormir. Otra tortura consiste en confinarlos en celdas cubiertas por varios centímetros de agua, mientras un potente chorro de aire frío mantiene la habitación helada. El propósito es obligarlos a confesar sin dejarles marcas en el cuerpo. El centro de detenciones donde más se tortura es el conocido como “Villa Marista”. Una vez condenados y en la cárcel, las golpizas son frecuentes. Cuando se les quiere castigar, no es inusual que se les introduzca en una especie de ataúd (lo llaman “gaveta”), donde no pueden moverse. Así los mantienen semanas completas. Como es predecible, el régimen alimenticio es terriblemente malo, al extremo de que abundan las enfermedades carenciales (beriberi, pellagra, escorbuto).

16. ¿Es cierta la complicidad del Gobierno de Castro con el narcotráfico?

Tres libros dan cuenta detallada de esos vínculos: el de Andrés Oppenheimer Castro's Final Hour (La hora final de Castro), ganador del Pulitzer en EEUU; La loi des corsaires (La ley de los corsarios), del ex agente del Ministerio del Interior de Cuba Jorge Masetti, y El gran engaño, de José Antonio Friedl. Las conexiones entre el Gobierno de Castro y los narcotraficantes comenzaron en la década de los 70, y no se han detenido ni siquiera tras los fusilamientos del general Arnaldo Ochoa y del coronel Antonio de la Guardia, en 1989.

17. ¿Es cierta la relación del Gobierno de Castro con grupos terroristas extranjeros?

Castro mismo, durante muchos años, proclamó "el derecho de la revolución" a participar en las batallas internacionalistas. De ahí los vínculos con casi todos los grupos guerrilleros y terroristas que han existido o existen en Occidente desde la década de los 70. La ETA, el ELN de Colombia, las Brigadas Rojas de Italia, los tupamaros uruguayos, los miricos chilenos, etcétera. En el verano de 1993 Castro se negó a pedir a sus compañeros colombianos del Ejército de Liberación Nacional que abandonaran las armas.

En Cuba viven numerosos terroristas latinoamericanos, y algunos españoles, confundidos con delincuentes internacionales, como el narcotraficante Robert Vesco. Durante muchos años todos esos grupos guerrilleros se adiestraron en Cuba, y perpetraron numerosos delitos junto a los servicios de inteligencia y contrainteligencia cubanos, especialmente secuestros y asaltos a entidades bancarias o financieras, que les proporcionaron muchos millones de dólares (v. La Loi des Corsaires). Sin embargo, la penuria económica y el fin del proyecto comunista en el mundo han hecho que el castrismo haya renunciado a la violencia revolucionaria internacionalista, aunque no a la lealtad personal de los viejos camaradas, que siempre pueden encontrar en la Isla un refugio a prueba de extradiciones.

18. ¿Qué nivel de popularidad real mantiene Castro?

Aunque no hay duda de que se trata de un líder carismático, es difícil que un gobernante mantenga su popularidad tras casi medio siglo de dictadura y un prolongado declive del modo de vida de los ciudadanos. Ningún pueblo del mundo mantiene su apoyo a un Gobierno en esas circunstancias. No obstante, el grado real de rechazo sólo podrá medirse cuando haya unas elecciones libres en las que se pueda seleccionar entre diversas opciones.

19. Pero en Cuba hay una suerte de elecciones, ¿y no es eso lo que reflejan los resultados?

Son elecciones de partido único y de total intimidación a la oposición. Cuando algunas personas independientes trataron de participar como candidatas fueron golpeadas o amenazadas. Eso les ocurrió –por ejemplo– a los conocidos disidentes Elizardo Sánchez y Oswaldo Payá. Nadie puede asegurar cómo, pero parece que el régimen, tras proclamar numerosas veces entre 1989 y 1992 que "la Isla se hundiría en el mar antes que abandonar el marxismo leninismo", está dispuesto a olvidar el modelo comunista y a sustituirlo por una extraña combinación de capitalismo y comunismo, en la que los cubanos de la Isla son los únicos que no pueden convertirse en propietarios.

20. ¿Cómo va a terminar el castrismo?

Eso no se puede predecir con exactitud, porque impredecible siempre ha sido el dirigente cubano. El castrismo pudo “morir” en 1962, durante la Crisis de los Misiles, cuando irresponsablemente el dictador alentó, y casi provoca, una conflagración nuclear. Personajes que estuvieron muy cercanos a Castro y que pertenecieron a su guerrilla han alertado de un Castro deseoso de terminar sus días buscando una provocación con los Estados Unidos. Castro siempre se ha oído a sí mismo, y su entorno sólo ha sido estructurado con el objetivo de cumplir sus órdenes, por muy disparatadas que éstas puedan ser.

Lo más probable es que el castrismo muera con Castro. Y para aumentar esa probabilidad es crucial un apoyo de las naciones democráticas. Europa puede ayudar mucho a una Cuba democrática, y la mejor manera de hacerlo es brindar un apoyo sincero a la oposición pacífica, que es la única dispuesta a dialogar sobre el futuro en democracia de la Isla.

De lutu preventivu

circululliberal 19/02/2008 @ 11:14

Un artículu de Mario Noya.

Los que descorcharon botellas de champán (concedamos su línea de gloria a la mentira y convengamos que sí, que fueron tantos) cuando Franco entregó el equipo andan ahora sin hacer ruido por el bungaló de la playa. Y es que Fidel Castro está pachucho.

Que le sangran las entrañas, dice el Granma, la orquesta y coros del Tiranosaurio (que por primera vez en lustros habrán utilizado los pocos cubanos que lo compran para leerlo y no para limpiarse con sus páginas que dan grima el arco del triunfo). Así que igual hay justicia poética en este mundo y Mefistófidel se muere como ha vivido, derramando sangre (por ahí iban los tiros de la viñeta de Sañudo ayer, en La Gaceta de los Negocios). Y están los progres de duelo y chistando y pidiendo respeto.

Está feo, sí, eso de alegrarse por la muerte de un semejante (esto sí que es un decir: que hablamos de Castro). Pero eso, los peros. Es que el Coma Andante no ha hecho otra cosa en su vida interminable que matar y humillar y denigrar y empobrecer y provocar dolor a tantos, y todo a modo. Es que, como me dijo una cubana cincuentona y tan fatigada en otra noche de insomnio en La Habana, Fidel Felón muestra y demuestra "tremendo odio" por sus paisanos. Es que Castro es un..., no, es El maltratador, y si quiere a Cuba la quiere como el villano de la copla a su parienta: "Deja que te rompa los pulmones a patadas, desgraciada,/ pa que veas que soy hombre y te perdono". Es que Esteban Dido, en fin, no tiene un pase.

Están los progres de luto por si al final resulta que también el peor tirano que haya padecido Hispanoamérica es mortal. Otros, en cambio, en esta hora se acuerdan de Golda Meir y de su dicho: hay quien se ha muerto demasiado pronto, y me ha dolido; hay quien se ha muerto demasiado tarde, y me ha dolido más. Y los que prefieren recurrir a Stanislaw Jerzy Lec, que pidió para los incorregibles el prolongamiento artificial de la vida, hasta que se vaya la luz. También los hay que se conforman con que se inviertan por una mera vez las tornas y muera sufriendo. Y los que, como aquel habitante de un pueblo cautivo que conocí en la capital de La Isla Castrada, andarán recitando los versos histórico-subversivos:

En tiempos del batistato
me dijo un rebelde un día
que si Batista caía
andaba un mes sin zapatos. 

Al fin cayó el perro sato,
como bien se pudo ver,
y el mismo rebelde aquel
me dijo: "Mi compañero,
yo ando un año en cueros
por que se muera Fidel".

También están los que no quisieran verlo nunca muerto, sino matado, o puesto en fuga de su cortijo que se cae a pedazos, con once millones de siervos de la gleba dentro. Son muchos estos, los humillados, los impotentes que no quisieran verlo nunca impunemente muerto.

Está feo, sí, alegrarse por la muerte de un semejante (dejémoslo en "ser humano"). Pero es que, como dijo el otro del otro, en una ocasión que para nada viene al caso, Fidel no es como el resto de los mortales.

Post scriptum: Se dice y se comenta que en Cuba los gusanos a escondidas están aprendiendo a rogar, con acento de Oriente y todo. Para que lo incineren nomás

Una alternativa popular pola dignificación de la llingua

circululliberal 18/02/2008 @ 11:34

gonzalisemeyapequeñaArtículu d'Humberto Gonzali,

miembru de la Xunta Directiva del Partíu Popular de Xixón.

Publicáu en La Nueva España

 

El pasáu 31 de xineru la representación del Partíu Popular na Xunta Rectora de la Fundación Municipal de Cultura pidió que s’aplicara la toponimia oficial del Conceyu de Xixón, la mesma que s’alcordara por unanimidá en Plenu Municipal y que se publicara nel BOPA del 3 d’ochobre de 2006. Fízose sabiendo qu’en pasando más d’un añu dende la reforma de los topónimos xixoneses, el so usu nesta estaya de l’alministracion municipal, como nel restu, yera bien escasu, cosa nada rara en conociendo’l pocu enfotu pa cola nuestra llingua que siempre amuesaron los equipos de gobiernu d’izquierda nel nuestru Ayuntamientu. En Xixón hai un númberu notable de potenciales falantes del asturianu. Según l’estudiu caberu, un 40% de los xixoneses tien capacidá d’usu abondo pa falar y un 16% yá ta alfabetizao nel idioma autóctonu d’Asturies. D’otra parte, los xixoneses suspenden xeneralmente a les instituciones públiques en cuantes a les acciones empobinaes a protexer y promover la llingua. Namás ún de cada siete xixoneses cree que les autoridaes del Principáu y del Ayuntamientu de Xixón faen tolo posible en materia de política llingüística. El casu ye que na pasada llexislatura, y no que va d’ésta, el gobiernu municipal de la izquierda nun tuvo andao más allá de lo anecdótico na defensa d’esta parte fundamental de la identidá asturiana. Solo l’entamu de la Oficina Municipal de la Llingua y el so trabayu, amenorgáu pol curtiu apoyu recibíu dende l’Ayuntamientu, aporten dalgo de lluz na escuridá qu’espeya la ineptitú del equipu de gobiernu municipal, mui particularmente dende la so parte mayoritaria, la socialista. La prueba más clara del non facer d’estos rexidores fuera la dimisión en bloque del Conseyu Asesor de la mentada Oficina ante la quiebra del compromisu d’una izquierda que vende fumo y nun fai nada, que promete y escaez bien aína lo prometío, y que convierte en papel moyao día tres día l’únicu avance llegal col que cuenta la llingua, la Llei 1/98 de 23 de marzu, d’Usu y Promoción del Asturianu; un llogru del centru derecha xeneráu na Xunta Xeneral del Principáu polos diputaos del Partíu Popular y un diputáu del PAS. Nun hubo más clara demostración del talante socialista pa cola nuestra fala vernácula que la dada por Vicente Álvarez Areces, cuando en llegando al gobiernu autonómicu con mayoría absoluta en 1999, lo primero que fizo pol asturianu foi desfacer la Oficina de Política Llingüística del Principáu. Nesi momentu tolos asturianos pudimos conocer la verdadera cara del socialismu asturianu, de qué manera trata la xente de la FSA a la cultura y tradiciones d’esta tierra. Anguañu, l’Ayuntamientu de Xixón nun tien unes ordenances municipales pa l’aplicación reglada d’esta llei nel so ámbitu porque, digámoslo claro, al PSOE local nun-y da pola gana, porque l’actual alcaldesa desprecia a los asturianos al despreciar  a la so milenaria llingua, y porque la otra parte del equipu de gobiernu municipal, Izquierda Unida, nun tien nengún interés por facer de la defensa de la identidá idiomática de los xixoneses un motivu de rocea colos sos socios. Xixón necesita otru xeitu de dar espacios de dignidá, de llibertá, a la llingua de Xovellanos, y eso, a la vista los fechos y la historia recién, namás pue llegar dende otra concepción del gobiernu municipal, dende una concepción moderna, democrática y honesta de los asuntos públicos. La llingua necesita pa llograr un futuru en Xixón, y n’Asturies, una visión de la realidá sociollingüística como la que defende’l Partíu Popular. Una visión que refugando toa imposición a los ciudadanos, asegure tamién el derechu civil d’éstos a usar con normalidá la llingua, y en tolos ámbitos, si ési ye’l so deséu. Ensin obligatoriedá, nel camín del reconocimientu d’un derechu, el Partíu Popular ta en disposición de llegar a onde faiga falta p’atender una demanda social que crez de contino. Los xixoneses, los asturianos, son xente tranquilo que se decata de toes toes de la so identidá, que quier que les alministraciones contribuyan al caltenimientu d’ésta, ensin qu’ello signifique confrontación con otres identidaes, nin polítiques coercitives, nin fixación d’incompatibilidaes. Los xixoneses saben y quieren ser, al empar, asturianos y españoles. Una alternativa lliberal pa la llingua, pa la propia cultura y identidá, simpre articulará’l so facer dende la idea d’ufiertar la igualdá de los derechos pa poder ufiertar igualmente la llibertá d’elección. Una alternativa lliberal siempre será clara nel diseñu de les sos polítiques, separtándose de promeses gratibles y gratuites, y plantegándose midíes con unos oxetivos concretos y unos plazos asumibles y especificaos. En Xixón, esa alternativa que representa dafechamente’l Partíu Popular, entamaría’l so trabayu dende’l marcu de la Llei d’Usu actual, mentantu nun hubiere otru, pa xestionar, promover, alcordar y iguar. En Xixón, el Partíu Popular evaluaría les necesidaes del asturianu pa, dende l’alministración municipal, dir promocionando’l so usu nes estremaes estayes de la vida cultural, económica y social del conceyu. La llingua habría de tar na documentación alministrativa, nes comunicaciones, nes anuncies, na retulación, nos cartafueyos, ye dicir, na realidá diaria de la Casa Conceyu y el conxuntu d’instalaciones municipales. Pa ello, daríense con traza los pasos necesarios. El logotipu del conceyu, un importante referente visual pa los ciudadanos, usaríase en forma billingüe nes dependencies municipales, vehículos y soportes informativos de les víes públiques. Bilingüe sería la retulación nos edificios del Ayuntamientu, nos nomes de calles, nos paneles con proyectos del conceyu. Billingües seríen los documentos alministrativos (los impresos, les factures, los bandos, les ordenances...); como tamién seríen billingües la publicidá institucional y les publicaciones municipales. Ye relevante que les autoriades faigan usu del asturianu, nos actos y davezu, siempre dientro de la competencia pa ello de caún. Una alternativa lliberal, una alternativa del Partíu Popular, promovería cursos d’asturianu ente’l funcionariáu, siempre vountarios, y facilitaría l’acccesu del personal a vocabularios especializaos. Los topónimos oficiales de los llugares del conceyu tendríen un emplegu xeneralizáu y inmediatu. L’ayuntamientu de Xixón entamaría una campaña en collaboración colos centros d’enseñanza pa que los escolares apreciaren enforma la llingua d’Asturies. Nel ámbitu empresarial y económicu, una alternativa lliberal espondría les potencialidaes y aspectos positivos del usu de la llingua na actividá comercial, como imaxe corporativa, nes campañes publicitaries; amás d’apoyar la normalización nesti sector con ayudes al usu o con ameyoramientos fiscales. En cuantes al mundu de la cultura, del deporte, del asociacionismu ciudadanu, l’Ayuntamientu habría promover y favorecer con midíes concretes la presencia del idioma nos servicios d’estes estayes. En definitiva, una alternativa como la que representa’l Partíu Popular, trataría la cuestión llingüística y identitaria dende’l másimu respetu a la realidá de la sociedá xixonesa, con un diálogu permanente y sinceru colos colectivos implicaos na defensa del asturianu, y col envís de llograr una verdadera normalización, un futuru dignu pa la más visible de les nuestres señes d’identidá. Fuxendo de los xestos vacios, de los amiguismos, de les imitaciones. Trabayando dende la garantía d’honradez, bon xuiciu y tresparencia democrática que siempre aporten los principios del Partíu Popular. Ésti ye’l tipu de política llingüística que-y demandaremos al actual equipu de gobiernu del Ayuntamientu de Xixón.

"Zapatero, un problema para los españoles"

circululliberal 17/02/2008 @ 14:44

pfernandezpardoUn artículu de Pilar Fernández Pardo, presidenta del Partíu Popular de Xixón y conceyal nesti conceyu, publicáu en La Nueva España'l pasáu domingu, 10 de febreru. Fernández Pardo ye candidata del PP al Congresu de Diputaos nes prósimes elecciones.

El PSOE llegó al Gobierno en marzo de 2004 y desde entonces los socialistas no han querido dar respuesta a los problemas de la gente. Cuatro años después siguen sin comprender, y lo que es peor sin querer comprender, las necesidades de los españoles. En todo este tiempo se han mostrado totalmente incapaces de elaborar ninguna propuesta de futuro para nuestro país. Su incompetencia para acercarse a los asuntos que, en el tramo final del Gobierno Zapatero, ya angustiaban a los ciudadanos asturianos y españoles, les llevó a fichar a once «expertos» internacionales con la esperanza de ocultar sus carencias. Pero más allá de los desesperados gestos propagandísticos que tanto gustan a los socialistas, la realidad es que los problemas de Asturias y de España vuelven a ser los mismos que en 1996: paro, vivienda y economía. Han invertido cuatro años de legislatura en regresar a una nueva versión, en algunos aspectos todavía más dolorosa, de la última etapa del felipismo gobernante. Para Rodríguez Zapatero nuestra economía no sólo no presenta datos preocupantes, sino que es un referente mundial que, según su docto criterio, «ya quisieran muchos países de la Unión Europea», y al mismo tiempo resta responsabilidad a su Gobierno en el aumento de la inflación al culpar a los elevados precios del petróleo, de los cereales, cuando no se culpa a George Bush o a las desproporcionadas propinas que los españoles damos en los establecimientos hosteleros del territorio nacional. Pero el caso es que los organismos internacionales llevan meses advirtiendo de los problemas que afectan a las cuentas públicas españolas. Si el señor Rodríguez Zapatero, saliendo, aunque sólo fuese unas horas, de su frívola torre de marfil, hubiera preguntado a cualquiera de esos millones de ciudadanos que hacen la compra a diario, le habrían explicado que hoy pagan casi un 25% más por la leche, o que el pan es un 14% más caro, o que la carne de ave está cerca de costarles un 15% más, y así una larga retahíla de productos básicos con su correspondiente subida de precios. Si el señor Rodríguez Zapatero se diera cuenta, aunque sólo fuese por unas horas, de que por debajo de su torre de marfil vive el pueblo llano y hablase con las gentes que lo componen, sabría que ellos no viven ese «mejor momento de la historia» que los voceros socialistas tratan de vendernos. Hoy, tras cuatro años de la Era Zapatero, los asalariados asturianos y españoles padecen la mayor pérdida de poder adquisitivo de toda Europa, viven la mayor tasa de inflación de la Europa de los quince, tienen unas hipotecas aumentadas unos 250 euros al mes y empiezan a estar endeudados hasta las cejas. Pero desde su torre de marfil el presidente Rodríguez Zapatero sólo tiene tiempo para refundar progresismos o para discutir sobre si España es o no una nación. Y es que sus cuatro años de Gobierno han servido, en su mayor parte, para romper, para destruir metódicamente, los consensos en política territorial, cuando impuso un Estatuto de Autonomía de Cataluña que, a juicio de muchos, vulnera los principios constitucionales, y haciéndolo además de la mano de aquellos que desde esa comunidad autónoma alientan un día tras otro el desmembramiento del Reino de España, de la mano de aquellos que hace unos pocos días decían que «los españoles son unos chorizos». La acción legislativa de Zapatero se ha centrado en la tarea de dinamitar los cimientos de la transición democrática, haciendo una ley de Memoria Histórica con la que generó de nuevo la división entre los españoles. Y en su camino hacia la crispación y hacia la ruptura de cualquier consenso con un partido que como el PP representa a no menos de diez millones de españoles, el señor Rodríguez Zapatero ha usado los cuatro años de su Gobierno para alejarse también del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, para triturar el consenso que tan buenos logros había dado en la lucha contra los terroristas de ETA y su entorno. Pero no podía haber sido de otra forma, cuando en virtud de su concepto de Estado, lo importante, lo prioritario, era negociar y pactar con ETA, aún escondiendo, marginando y despreciando a las víctimas del terrorismo, o permitiendo que el entramado político de los etarras volviera a las instituciones, al Parlamento vasco, a los ayuntamientos, para que con dinero público, con dinero de todos lo españoles, se financiase la actividad batasuna que los socialistas legalizaron en esta legislatura. Y la misma «excelencia de estadista» la ha aplicado en estos cuatro años el señor Rodríguez Zapatero a su política exterior. Cuando el PSOE estaba en la oposición no dudó en usar nuestra relación con Marruecos para desgastar al Gobierno del Partido Popular, aunque fuera, como así fue, actuando contra los intereses nacionales. Hoy, la torpeza en el manejo de un acierto, como podemos calificar sin duda la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla, agravó una crisis que podía haberse mitigado con un mayor grado de competencia diplomática. También hoy podemos constatar el naufragio de cuatro años en el resto de la actividad exterior de España, miremos a Gibraltar, a América Latina, a las relaciones con Estados Unidos, o a las negociaciones sobre las perspectivas financieras en el seno de la Unión Europea. Zapatero ha enfangado las relaciones con los países más avanzados del mundo, con las democracias de nuestro entorno, con los estados más fuertes de Europa. Su talla de estadista internacional sigue el mismo patrón que aplica dentro de España; el Zapatero que definió al batasuno Arnaldo Otegui como «hombre de paz» es el mismo Zapatero que llamó en su momento «perdedora» a Angela Merkel, la actual canciller de Alemania. Con estos antecedentes es evidente que la única oferta electoral del señor Rodríguez Zapatero son cuatro años más de generación de problemas, entre los últimos su Canon Digital, esa ocurrencia con la que grava indiscriminadamente a todos los ciudadanos. Su balance es bien conocido, dentro y fuera de España: ha creado problemas donde no los había, ha dividido a los españoles, ha quebrado consensos básicos, ha perdido un tiempo esencial para preparar la economía española y competir en un mundo global, ha liquidado la gran herencia económica dejada por los gobiernos del Partido Popular y ha generado incertidumbre a las familias españolas. En cuatro años hemos visto que las dificultades de los asturianos y españoles para llegar a fin de mes, el aumento de los precios de los alimentos, la subida de las hipotecas, el precio de la vivienda, la calidad del empleo o la cuantía de las pensiones son temas que no preocupan al señor Rodríguez Zapatero, que, en todo caso, no penetran las paredes de la torre de marfil donde el actual presidente del Gobierno de España vislumbra su imprescindible y urgente Alianza de Civilizaciones. Decía Groucho Marx que «la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados». Pues viendo lo visto, y en lo que al genial Groucho atañe, no me cabe ninguna duda de que el señor Rodríguez Zapatero es todo un «marxista».

Socialismu reformista (de cases)

circululliberal 17/02/2008 @ 14:36

Un artículu de J. Albiol publicáu güei nel ABC que fala d'ún de los aspectos del despilfarru de perres públiques que tien fecho'l gobiernu de Rodríguez Zapatero.

El socialismo gobernante ha descubierto que meterse en obras, trago siempre gravoso y amargo, es más llevadero si paga el contribuyente. La reforma del piso propiedad del Ministerio de Administraciones Públicas que ocupa el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo (espaciosa solución habitacional de 220 metros cuadrados, cuando la media de superficie de las casas de los españoles apenas supera los cien) ha espoleado la indignación ciudadana como sólo lo hacen los despilfarros tangibles para la gente corriente. Los desvíos de fondos y desfalcos de millones de euros se sitúan en otra órbita y no calan en los poros de la opinión pública como la gorronería obscena de lo menudo, si por «menudo» se entiende lo que a cualquiera se le alcanza: por ejemplo, lo que supone entrar en el Corte Inglés a chequera abierta (y ajena) y dejarse 250.000 euros en tarima, alicatados, tapicerías y jardineras a sólo dos meses de unas elecciones que pueden suponer el final del chollo (el cargo). Con la zafiedad añadida de las insinuaciones sobre la anterior ocupante de la vivienda, la ex ministra Trujillo.
Un nuevo socialismo reformista, en suma, que tiene su más chusco antecedente en José Marco, el presidente socialista del Gobierno de Aragón que terminó inhabilitado y condenado por llevarse a su casa un sillón de piel (valorado en poco más de sesenta mil pesetas de entonces) pagado por la Diputación de Zaragoza.
Sin concurso público
Pero no sólo Bermejo ha confundido servicio público con uso y disfrute privado, ya que el propio José Luis Rodríguez Zapatero tiró la casa (no la suya, claro) por la ventana en el que ha sido el escándalo «reformista» de mayor rango de la legislatura, revelado en su momento por ABC y recogido ahora en el Manual del Candidato del Partido Popular como «ladrillazo» de campaña: la reforma para unas vacaciones presidenciales de la residencia real de La Mareta, en la isla de Lanzarote, por un montante de 271.697,99 euros. Con la circunstancia agravante, denunciada por la oposición, de que los trabajos se tramitaron, desglosados, en 21 expedientes distintos, con lo que se evitó que la remodelación quedase sujeta a concurso público.
La obra consistió, según hubo de informar el Gobierno en respuesta escrita al diputado del PP Miguel Barrachina, en pavimentado y asfaltado, arreglos en terrazas exteriores, piscinas y zona deportiva y reposición de balizas en el helipuerto, entre otras «minucias». Toda una relación de mejoras en la que, sin embargo, no se mencionaba, en su detalle, la más llamativa: sólo pintar la cancha de baloncesto para que jugara en ella la familia Zapatero (el presidente suele decir que le gusta compartir con sus hijas la práctica de este deporte) costó 9.000 euros. Sin embargo, el jefe del Ejecutivo no pudo apenas disfrutar de este esparcimiento porque en una de sus primeras tentativas bajo la canasta sufrió una rotura fibrilar que le dejó en el dique seco.
La mejora de las piscinas de La Mareta fue otra partida sustanciosa: ascendió a 54.167,25 euros, de los que 27.000 se destinaron a la de invitados y 22.185,83 a la privada. Porque cuando de piscinas se ha tratado, la austeridad de la familia presidencial ha hecho agua: también corrió a cargo del erario público la climatización de la de Moncloa, con un coste de 17.000 euros, en una etapa en la que Sonsoles Espinosa estaba enfrascada en unas prácticas de buceo, episodio que también ha quedado consignado en la artillería dialéctica del «Manual del Candidato» del PP.
Aznar, cauteloso con su pádel
La adaptación del complejo monclovita a los gustos y peculiaridades de sus sucesivos inquilinos no es cuestión que se haya dado sólo con Zapatero, claro, pero en otras etapas ha habido más cautela para evitar el endose de los gastos a las arcas del Estado. Así, durante el Gobierno de José María Aznar se instaló una pista de pádel que no costearon los contribuyentes porque se trataba de un regalo: las paredes de cristal y la red fueron obsequio del tenor Plácido Domingo, y el césped artificial, un agasajo de Roby Gattiker, profesional de esta disciplina deportiva. Cuando Aznar dejó el poder, se la llevó casi «puesta» (era desmontable) y, al instalarse en su chalé de Montealina, la cedió al club social de la urbanización.
Casi cuatro años después, no hay especiales motivos para creer que la izquierda gobernante sea más austera que la derecha, una vez conocidos el «maretazo» y el «bermejazo». Quizá haya atinado el ministro de Justicia en la elección de la pintura de su ático (¿rojo pasión o blanco roto?) pero el brochazo gordo ya está dado.

Una nueva Asturies

circululliberal 03/02/2008 @ 15:20

pilaro1Pilar Fernández Pardo, Senadora y Presidenta del Partíu Popular de Xixón

La situación económica ye, ensin nenguna dulda, la más grande esmolición de los asturianos nesti primer deceniu del sieglu XXI. Asturies vive nuna crisis que paez permanente, nun hai trabayu y una parte escandalosamente numberosa de la nuestra mocedá, eso que dalgunos llamen “leyenda urbana”, tien de salir de la so comunidá autónoma p’afayar una colocación digna. Esta realidá ye dalgo que los asturianos conocemos mui bien. La crisis económica vien siendo’l nuestru mayor problema dende los años setenta y alrodiu d’ella ficiéronse infinidá d’análisis  y propuestes de tou tipu. El problema ye que nun contamos con un factor ensin el que nun se pue salir d’esta crisis económica. Esi factor ye la mentalidá política. Los sucesivos gobiernos autonómicos d’izquierda, qu’atropen más de dos décades en funciones executives, muncho tuvieron de facer mal cuando cuesta tanto alcontrar una provincia española que tenga menos crecimientu económicu que nosotros. Y ye que'l fracasu en llograr una salida a esta situación allúgase precisamente na ausencia d’esa mentalidá, adaptada a los nuevos tiempos, emprendedora, lliberal, que tan bon resultáu-y ta dando a comunidaes punteres como la madrilana o la valenciana. Contra la lóxica de la historia y del propiu progresu, n’Asturies, durante munchos años, fue perpetuándose una concepción de lo que tendría de ser la nuestra forma d’articular un proyectu comunitariu totalmente llonxana a nosotros mesmos. La izquierda gobernante dibuxó una Asturies anclada nunos referentes, en gran midida reinventaos, que nacieran nos años treinta del pasáu sieglu. Xunto a ello la so xestión basóse en copar tolos ámbitos de la nuestra sociedá, por pura estratexa de poder, ensin construir instrumentos válidos pal desarrollu económicu, social y cultural. Más allá de l’asignación de cargos o l’inventu de chiringuitos por toos conocíos nun tienen nel so haber otra carta de presentación, como nun sía’l so empeñu, trufáu del más ranciu internacionalismu, en nega-y espacios a aquello claramente identificable como asturiano. Consecuencia de too ello ye’l declive de la nuestra comunidá autónoma. Una cuesta abaxo que debe, y pue, ser eliminada. Y nun ye esti cambiu de camín una xera imposible pala xente d’Asturies. De la nuestra capacidá dimos cumplida muestra pelo llargo de la historia. La nuestra tierra aportó una llarga relación de nomes qu’evidencien les nuestres posibilidaes innates pal trabayu bien fechu, pal progresu humanu, pa la cultura, pa la economía y, por supuesto, pa la política. Esi cambiu necesariu y yá urxente pa dexar atrás la crisis que los gobiernos de la izquierda vienen agravando de constante, esi cambiu que la gran mayoría de los nuestros ciudadanos desea, ha nacer con una mentalidá política nueva. Una mentalidá que nun arrequexe a eso que meyor nos define, a la nuestra idiosincrasia y identidá, nos espacios mínimos onde se quiso char tolo que nun cuadrara cola Asturies antigua y desfasada del oficialismu gobernante. La sociedá civil asturiana lleva años esbrozando esa nueva ruta. Múltiples iniciatives, les más de les veces ensin malpenes apoyu de l’alministración autonómica, xurden tolos díes en tolos puntos de la nuestra xeografía. Iniciatives impulsaes dende’l sentíu común y la defensa de los intereses asturianos que, si contaran col respaldu que merecen, aidaríen a reconducir l’estáu de coses pa devolve-y a Asturies capacidá pa planificar un futuru dignu, exitosu, que la vuelva a situar ente les primeres comunidaes d’España. Pero la iniciativa ciudadana nun se pue ver güérfana del respaldu institucional. Una nueva mentalidá tamién tien de llegar a los órganos de representación de los nuestros ciudadanos, a la Xunta Xeneral del Principáu, a los ayuntamientos. Dende la nuestra opción política tamos trabayando pa llogralo. Una nueva mentalidá, moderna, dinámica, creativa, que nos empobine hacia una nueva Asturies.

Chávez y los xudíos

circululliberal 01/02/2008 @ 10:09

Jacob Laskin, editor de FrontPage Magazine, escribre sobro l'antisemitismu chavista. Un datu: antes de que Chávez llegara al poder vivíen en Venezuela cerca de 20.000 xudíos. Güei la cifra amenorgó hasta los 12.000.

Hugo Chavez has long vowed to turn Venezuela into a laboratory for “21st century socialism.” But if the latest bully-boy tactics of the Chavez government are any guide, the better name for his platform might be 21st century National Socialism.


Most telling in this regard are the ruling regime’s rapidly deteriorating relations with Venezuela’s Jewish community. As reported recently in the Jewish Forward, it was only last month that a goon squad of government police swarmed down on the Hebraica Jewish community center in the capital of Caracas. Officially, the police had been searching for signs of “subversive activity,” the term’s definition having been expanded under Chavez’s ten-year reign to include any and all dissent from the government’s growingly authoritarian line. In the event, they found none, leading Venezuelan Jewish leaders to protest, compellingly, that the raid was little more than an act of state-backed intimidation and harassment aimed at the Jewish community.

Lending heft to the charge is a disquieting recent history. Hardly a unique event, last month’s raid darkly echoes the November 2004 storming of the same Hebraica community center by armed police thugs. Then as now, the pretext for the operation -- a search for evidence supposedly related to the murder of a local prosecutor -- was tenuous. Then as now, the police presence seemed calculated to put the fear of “Chavismo” into the country’s vulnerable Jewish community.

Back in 2004, apologists for Chavez insisted that the police had acted independent of the government. Chavez, it was claimed, could bear no personal responsibility for their actions. Never convincing, the defense is even more strained in the context of the most recent raid. Particularly notable is that the police force that conducted the raid was under the control of the Interior Ministry; the ministry, in turn, is under the direct command of Chavez himself. The idea that he was unaware of its conduct is too preposterous to credit. (In this connection, it is unlikely to be a coincidence that the deputy head of the ministry is one Tarek al-Assaimi, an erstwhile leftist student leader whose father had the dubious honor of serving as the Venezuelan representative of Saddam Hussein’s Ba’ath party.)

To dismiss the targeted crackdowns on the Jewish community as isolated incidents is to ignore just how poisoned Venezuelan politics has become against the country’s Jewish residents. On Chavez’s indulgent watch, the state-sponsored press churns out a steady stream of anti-Jewish and anti-Israel invective and conspiracy theories. One television program in particular, called the “The Razor,” has alleged repeatedly that Mossad agents in Venezuela are working in the shadows to undermine Chavez’s government -- a sinister charge that would not have embarrassed the editors of Nazi gazette Der Sturmer. Denunciations of supposedly subversive “Zionist” influences within Venezuela have become routine.

Lest one discount these attacks as the work of marginal extremists and nativists, it bears noting that many originate with Chavez himself. Having ascended to power on the strength of his racially charged populism, with its caustic attacks Venezuela’s largely white economic elite, Chavez has proven all too willing to discriminate against disfavored groups. Thus, in the course of a Christmas speech in 2006, Chavez took a special opportunity to vilify “the descendants of those who crucified Christ,” a “minority” that has “taken ownership of the riches of the world.” Friendly journalists on the Left rushed to contend that Chavez wasn’t necessarily talking about Jews, but the Venezuelan media, seething with contempt for “Zionists… the destructive sect of radical Jews,” weren’t fooled. They knew precisely which despised “minority” the president had in mind.

It little helped his defenders’ case that just a few months earlier, in September of 2006, Chavez openly had declared his solidarity with Iran’s Mahmoud Ahmadinejad, pledging to stand beside the man best known for his fanatical promise to wipe the Jewish state off the global map. If that was insufficient to demonstrate which way his sympathies inclined, Chavez also embraced the terrorist cause of Hezbollah, reportedly devoting $1 million of the Venezuelan treasury to print up posters of himself alongside Hezbollah chieftain Hassan Nasrallah, these to be displayed in a “victory” rally in Beirut. (Contrariwise, Chavez deplored Israel’s retaliation to Hezbollah aggression in the summer of 2006, likening the Jewish state to the Nazis and promptly recalling Venezuela’s diplomatic representatives in Tel Aviv.)

The hateful message has not been lost on Venezuela’s Jewish community. When Chavez was first elected to office in 1998, that community numbered between 16,000 and 20,000. Since then, it has dwindled to just over 12,000. Within the community itself, moreover, the tone has changed dramatically. Conscious of their minority status, Venezuela’s Jews initially sought to downplay their difficulties with the Chavez government, even chiding American-Jewish organizations for intervening on their behalf. No longer. In the wake of the most recent raid, prominent Jewish leaders in Caracas unabashedly described the Chavez regime as the “first anti-Jewish government in our history.”

And Jews aren’t the only targets of Chavez‘s political thuggery. Incompetent or ideologically unwilling to address any of Venezuela’s systemic problems -- be it runaway inflation, which topped 22 percent for the last year, or food shortages caused by ruinous price controls -- Chavez has embarked on a nationwide search for scapegoats.

Ironically, the latest to incur Chavez’s wrath are the poor farmers and agricultural workers the self-styled populist claims to champion. Last week, Chavez proclaimed that his government will seize the farms and milk-producing plants of Venezuelans who dare to sell their products abroad.

And yet, one of the main motivations for selling products abroad are the price controls instituted by the Chavez government. Artificially reducing the price of foodstuffs, these controls have, as anyone with even a basic economics training might have predicted, ushered in food shortages and fueled food smuggling. But where a wiser leader might have eliminated price controls, Chavez has preferred to denounce small producers as traitors to their country while threatening to dispossess them of their businesses. Banks have been promised similar punishment unless they make government-approved loans at government-approved interest rates. Meanwhile, opposition is not an option. Media outlets that fail to toe the government’s line -- such as the popular but politically independent RCTV, shuttered by Chavez last May -- already have been silenced.

The December defeat of a referendum that would have eliminated presidential term limits, effectively enthroning Chavez as president-for-life, has been widely interpreted as a humbling experience for the aspiring dictator. In reality, it seems to have made him more brazen. And if it is the case that Jews are the canary in the coal mine of civilization, then recent events provide every reason to think that far worse is in store for Venezuela under Chavez’s one-man rule.

Barack Obama l'apóstata

circululliberal 30/01/2008 @ 00:30

Daniel Pipes ye un analista políticu especializáu en terrorismu y n'Oriente Mediu. Ye conocíu internacionalmente per aciu de les sos collaboraciones en periódicos como New York Sun, The Jerusalem Post, Washington Post, New york Times y Wall Street Journal, y en medios d'internet como FrontPage Magazine y, n'español, en La Razón, Diario de América, Reforma, El Tiempo y Libertad Digital. Pipes foi ún de los espertos que vaticinó'l 11 de Setiembre (xunto con Steven Emerson) y ye fundador y director del Middle East Forum. Ye autor o coautor de 18 llibros que se traduxeran a 19 idiomes y imparte conferencies en 25 países. La so páxina web personal afáyase ente les más visitaes n'internet y traduzse a 27 idiomes. Ayeri espublizó en Liberalmedia l'artículu siguiente sobro'l calter d'apóstata que pa los musulmanes tendría'l políticu estadounidense Barack Obama.

baobama«Se fossi musulmano ve lo direi», dice Barack Obama. E io gli credo. In effetti, egli è un cristiano praticante, un membro della Trinity United Church of Christ. Attualmente non è un musulmano. Ma Obama lo è mai stato o è stato considerato tale dagli altri? Più precisamente, i musulmani potrebbero considerarlo un murtadd (un apostata), vale a dire un musulmano convertitosi a un’altra religione e, quindi, qualcuno il cui sangue potrebbe essere versato?
Il candidato alla soglia presidenziale americana ha rilasciato due importanti dichiarazioni a riguardo. Sul sito web della sua campagna elettorale è stata pubblicata una dichiarazione del 12 novembre così titolata: «Barack Obama non è mai stato un musulmano», e poi: «Obama non ha mai pregato in una moschea. Non è mai stato un musulmano, non ha ricevuto un’educazione musulmana, ed è un devoto cristiano». Poi, il 22 dicembre, nell’inatteso scenario del Smoky Row Coffee Shop di Oskaloosa, in Iowa, mangiucchiando una fetta di torta di zucca e bevendo del tè con quattro abitanti del luogo, Obama ha fornito su questo argomento molti più dettagli rispetto a quanto abbia mai fatto prima.
Alla domanda in merito al suo retaggio musulmano, egli ha così replicato: «Mio padre era originario del Kenya e molta gente del suo villaggio era musulmana. Non professava l’Islam. A dire il vero, non era molto religioso. Poi incontrò mia madre, una cristiana del Kansas. Si sposarono e divorziarono. È stata mia madre a pensare alla mia educazione. Pertanto, sono sempre stato un cristiano. L’unico legame che abbia mai avuto con l’Islam è la provenienza keniota di mio nonno paterno. Ma io non ho mai professato l’Islam (…) Per un po’ sono vissuto in Indonesia, visto che mia madre insegnava lì. E quello è un paese musulmano. Frequentai le scuole indonesiane.
Ma non fui un osservante della fede islamica. Credo, però, che ciò mi permetta di capire come la pensi questa gente, che condivide in parte il mio pensiero, vale a dire che si possono instaurare migliori rapporti con il Medio Oriente e ciò contribuirebbe a renderci più sicuri, se noi potessimo capire come loro la pensino a riguardo». «Sono sempre stato cristiano» ha detto Obama, puntando sul fatto che sin da bambino non è mai stato un osservante della fede islamica, per negare così ogni legame con l’Islam. Ma i musulmani non reputano che la professione della fede islamica sia di capitale importanza.
Per essi, chi è nato da padre musulmano è un musulmano di nascita. Inoltre, tutti i bambini che portano un nome arabo basato sulla radice trilaterale H, S,N (Hussein Hassan e altri nomi) possono essere considerati musulmani. Pertanto, a loro dire, basta considerare il nome completo di Obama: Barack Hussein Obama per affermare che è musulmano di nascita. Inoltre, familiari e amici lo hanno considerato musulmano sin da bambino. Nell’articolo dal titolo «Obama Debunks Claim About Islamic School», il 24 gennaio 2007, Nedra Pickler dell’Associated Press scriveva: «La madre di Obama divorziò dal padre di Obama per poi sposare un uomo indonesiano, Lolo Soetoro, e la famiglia si trasferì in Indonesia dal 1967 al 1971.
Dapprincipio, Obama frequentò la scuola cattolica ”San Francesco di Assisi”, e in base alla documentazione presentata fu iscritto come musulmano, la religione del suo patrigno. La documentazione richiedeva che al momento dell’iscrizione ogni allievo scegliesse una delle 5 religioni di Stato: musulmana, indù, buddista, cattolica o protestante. A questa domanda, il capo addetto stampa di Obama, Robert Gibbs, replicò facendo sapere a Pickler che non aveva la certezza di conoscere il motivo per il quale nel documento Obama risultava essere musulmano». Due mesi dopo, Paul Watson del Los Angeles Times (articolo disponibile on-line in una ristampa del Baltimore Sun) riportò che dal sito web della campagna di Obama era scomparsa quella dichiarazione assoluta e ne apparve una più sfumata: «Obama non è mai stato un musulmano praticante».
Il Times ha approfondito la questione e ne ha saputo di più riguardo il suo interludio indonesiano: «I suoi ex insegnanti cattolici e musulmani, insieme a due persone identificate dal maestro della scuola elementare frequentata da Obama come amici di infanzia, affermano che Obama è stato iscritto dalla sua famiglia come musulmano in entrambe le scuole frequentate. Quella iscrizione implicava che, ai tempi della terza e della quarta elementare, Obama apprendeva l’insegnamento dell’Islam per due ore alla settimana frequentando una classe religiosa. Gli amici di infanzia dicono che talvolta Obama si recava a recitare le preghiere del venerdì nella locale moschea».
«Pregavamo, ma non sul serio, limitandoci a imitare i gesti compiuti dagli adulti presenti nella moschea», ha chiosato Zulfin Adi. «Ma da bambini amavamo incontrare i nostri amici e ci recavamo insieme in moschea, e giocavamo». La sorella più giovane di Obama, Maya Soetoro, in una dichiarazione rilasciata in occasione della campagna elettorale ha affermato che la famiglia frequentava la moschea esclusivamente «per gli eventi comunitari» e non ogni venerdì. Rievocando i tempi del soggiorno di Obama in Indonesia, il resoconto del Times afferma che Obama: «si recava in moschea» e che «era musulmano». Sintetizzate, le prove disponibili stanno a indicare che Obama era musulmano di nascita, di padre non praticante e che per alcuni anni ricevette una educazione sufficientemente musulmana, sotto gli auspici del patrigno indonesiano.
A un certo punto, si convertì al Cristianesimo. Sembrerebbe falso asserire, come ha fatto Obama: «Sono sempre stato un cristiano» e «Non ho mai professato l’Islam». Non si può essere cos’ dilettanteschi (o ingannevoli) da affermare che: «Obama non ha mai pregato in una moschea». Implicazioni della conversione di Obama. In poche parole, la conversione di Obama a un’altra fede religiosa fa di lui un murtadd.Detto questo, la punizione per l’apostasia commessa da un bambino è meno severa rispetto a quella inflitta agli adulti. Come fa rilevare Robert Spencer, «in base alla legge islamica un apostata di sesso maschile non è mandato a morte, se non raggiunge la pubertà» (cfr.‘Umdat al-Salik o8.2; Hidayah, vol. II, p. 246). Qualcuno, però, reputa che egli dovrebbe essere imprigionato fino al raggiungimento dell’età adolescenziale e poi «invitato» ad accettare l’Islam, ma ufficialmente la pena di morte per i giovani apostati è vietata.
Il lato positivo è che se Obama venisse accusato apertamente di apostasia, ciò solleverebbe la questione del diritto di un musulmano a cambiare religione, facendo sì che un argomento da sempre marginale diventi primario e centrale, magari a beneficio di quei musulmani che tentano di dichiararsi atei o di convertirsi a un’altra religione. Ma se i musulmani considerassero Obama un murtadd, ciò avrebbe delle grosse conseguenze per la sua presidenza?
L’unico precedente in grado di rispondere a simile interrogativo è il caso di Carlos Saúl Menem, presidente dell’Argentina dal 1989 al 1999. Figlio di due immigrati siriani musulmani e marito di un’altra siro-argentina, Zulema Fátima Yoma, Menem si convertì al Cattolicesimo. Sua moglie disse pubblicamente che Menem abiurò l’Islam per motivi politici – poiché fino al 1994 la legge argentina esigeva che il Capo dello Stato fosse membro della Chiesa. Dal punto di vista musulmano – si veda il NYT dell’8 gennaio 1989 – la conversione di Menem è peggiore di quella di Obama, essendo opera di un adulto. Tuttavia, Menem non è stato minacciato né ha dovuto pagare lo scotto del cambiamento di religione, perfino durante il suo viaggio nei paesi a maggioranza musulmana, in Siria in particolare.
Ma una cosa è essere Presidente dell’Argentina negli anni Novanta e un’altra è essere Presidente degli Stati Uniti nel 2009. Non si dovrebbe scartare l’ipotesi che qualche islamista lo rinnegherebbe per il fatto che sia un murtadd e tenterebbe di giustiziarlo. Ma vista la bolla protettiva che circonda un presidente americano, questa minaccia, presumibilmente, non lo distoglierebbe dall’assolvimento delle sue mansioni. Cosa più importante, in che modo reagirebbero i musulmani più tradizionali? Sarebbero furiosi per la sua apostasia? Il rischio di una reazione incontrollabile è una possibilità reale, che metterebbe in serio pericolo qualsiasi sua iniziativa rivolta al mondo musulmano.

Islam y escuela

circululliberal 28/01/2008 @ 00:43

Artículu d'Humberto Gonzali, presidente del Círculu Lliberal.

humberto gonzaliAl tiempu que movíu polos sos enfotos revolucionarios el gobiernu Rodríguez Zapatero acosa a la Ilesia Católica, xunto a otres ilesies cristianes; produzse un apoyu bien poco disimuláu al islamismu, llevando ésti a la inclusión de la relixón musulmana nes escueles españoles ensin prevención nenguna. Hai aspectos de la doctrina islámica que, d'alcuerdu cola interpretación espardida en numberosos países musulmanes, entra en total oposición colos valires que caltienen les sociedaes democrátiques occidentales, como son el respetu a la dignidá de la persona y a los sos drechos inviolables y inalienables. Preba de les dificultaes que supón la total aceptación de los drechos humanos nel islam ye la refuga que provocó en munchos países musulmanes l'afitamientu, pola Asamblea Xeneral de Naciones Uníes en 1948, de la Declaración Universal de los Drechos Humanos, aduciendo que la llibertá relixoso reconocío como drechu humanu fundamental violaba la llei islámica, razón pola que resultaba inasumible. Pa tener una idega clara del desafíu qu'amuesa l'enseñu de la relixón islámica nes democracies occidentales, podemos considerar dellos elementos de la so doctrina: refuga del principiu de llibertá relixoso y consiguiente castigu de l'apostasía (en munchos casos cola muerte); el tipu de penes corporales y tratos degradantes en casos como son los d'adulteriu o robu; la represión de la llibertá sexual (la homosexualidá castígase cola muerte en munchos países); la desconsideración hacia la dignidá de la muyer nel islam.

L'atención de la demanda d'enseñu de la relixón islámica nun va acompañada d'acción dalguna empobinada a esixir nos países emisores reciprocidá pa la relixón cristiana o pa otres confesiones non musulmanes. A lo último, plantégase'l delicáu problema de considerar l'algame y les llendes del drechu a la llibertá relixoso y les formes específiques del so manifestamientu, como l'enseñu de la relixón na escuela, cuando determinaes interpretaciones de ciertes creencies entren en colisión col nuestru sistema democráticu, colos valires que rixen la nuestra sociedá, col nuestru mou de vida.

El Reinu d'España nun ye un estáu laicu; ye un estáu aconfesional onde nenguna confesión tien calter estatal, y onde nun hai llugar pa discriminación por motivos relixosos. La Constitución reconoz y garantiza la llibertá relixosa y de cultu y establez que l'estáu tien d'entamar rellaciones de cooperación cola Ilesia Católica y coles demás confesiones. L'aconfesionalidá del estáu amesta la neutralidá ideolóxica del enseñu público, como señaló'l Tribunal Constitucional. La noción de "neutralidá" ideolóxica y relixosa nun tien d'entendese predicable namás al respectu de la confesionalidá; tamién del laicismu. El drechu a la llibertá relixoso tien llendes. El creyente, individual o colectivamente, nun puede naguar, amparáu na llibertá de creencies que-y reconoz la constitución, por vulnerar los drechos fundamentales de terceros, nin por camudar ciertos valires constitucionales básicos.

D'otra parte, la financiación de les comunidaes islámiques n'España ye confusa, la designación de los imanes nun ye, nin de llueñe, la deseyable y la infiltración de grupos radicales y fundamentalistes y la so conexón col terrorismu ye una realidá. N'España esisten unos cuatrocientos llugares de rezu y estudiu, ente mezquites y oratorios, munchos d'ellos financiaos por estaos tan allueñaos del mundu democráticu como Arabia Saudí, Siria, Irán, Libia y Marruecos; y tamién, hai un total de 231 asociaciones islámiques inscrites nel Rexistru d'Entidaes Relixoses.

Nun se puede permanecer impasible énte'l fechu de que na escuela público vayan recibise y dase enseños incompatibles cola dignidá de la persona, cola defensa de la so vida y de la so llibertá natural, cola igualdá fundamental ente tolos ciudadanos, colos drechos y dignidá de la muyer. Ye responsabilidá de los ciudadanos del estáu, y poro tamién de los ciudadanos asturianos, demanda-y a esta progresía desnortiada que nos gobierna un respetu másimu a los valires qu'encadarmen a la nuestra sociedá, al mui mayoritariu sentir relixosu d'Asturies y d'España, y que la inclusión de la relixón musulmana nel nuestru sistema educativu obligue, como ye mester, a una incuestionable y previa adaptación de los componentes del so enseñu a la realidá de nuestro. El camín contrariu, lo que vienen faciendo los rapazos de ZP, por muncho que falen de ridícules aliances de civilizaciones, sólo conduz a la crispación, al fomentu del integrismu, a la derrota de la llibertá, de la igualdá y de la fraternidá.

Artículu de JUAN VEGA: "Ángel Acebes y Francisco Álvarez-Cascos, colocan a Gabino de Lorenzo, que cede mal, en el límite del conflicto"

circululliberal 21/01/2008 @ 11:32

gabinopilar

Juan Vega, perconocíu empobinador, ente más otres iniciacitives, d'elcomentario.tv, publica güei nesta web l'artículu tituláu Ángel Acebes y Francisco Álvarez-Cascos, colocan a Gabino de Lorenzo, que cede mal, en el límite del conflicto.


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