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Estaya: ARTÍCULOS

Rosa Díez, atracción fatal

circululliberal 02/06/2008 @ 23:15

Artículu de Mariano Calleja. Publicáu en ABC.

Rosa Díez es una política de raza y de izquierdas. En el mes y medio que llevamos de legislatura en el Congreso, es la diputada que más iniciativas ha presentado, y una de las que más intervenciones ha tenido. El hecho de ser la única parlamentaria de su partido, Unión, Progreso y Democracia, ha multiplicado su trabajo, y por tanto su protagonismo, en las Cortes. “Trabajo y política”, resume ella. Es portavoz en cuatro comisiones (como Justicia, Interior y Defensa), lo que no le impide intervenir en otras, como la Constitucional. Ha presentado varias proposiciones de ley, no de ley, mociones, interpelaciones, preguntas escritas…

Su discurso antiterrorista es nítido, implacable e inequívoco. Es una política de izquierdas que habla sin complejos de la unidad de España. Y es normal que haya pescado en caladeros insospechados. Su discurso es altamente atractivo y altamente peligroso para los grandes partidos. Pero el voto no engaña. Cuando hubo que votar una iniciativa de Llamazares contra los símbolos religiosos, votó con él. Cuando hubo que pronunciarse sobre la revisión de los acuerdos con la Santa Sede, votó a favor junto a los nacionalistas gallegos, IU y ERC. Y cuando el PP presentó medidas económicas para paliar la crisis, votó en contra. Es bueno que todos nos situemos y que sepamos bien dónde está cada cual. Y Rosa Díez es una gran política sin complejos, a menudo más a la izquierda que el Partido Socialista.

Artículu n'asturianu de Fernando Canellada, director de la edición de Xixón de La Nueva España: "La ordenanza"

circululliberal 30/05/2008 @ 13:44

La Xunta de Gobiernu aprobó nesta selmana la ordenanza municipal del usu de la llingua asturiana nel ámbitu del conceyu de Xixón. El Plenu ordinariu de la Corporación del 13 de xunu espera'l votu afirmativu de los tres grupos (IU, PSOE y PP). Nun se va imponer a naide, insiste Jesús Montes Estrada, vicealcalde y líder d'IU, que ta convencíu de que la llingua asturiana, d'una manera o d'otra, ta na metá de les cases xixoneses. Que naide s'asuste. La izquierda internacionalista ye bienvenida al rodiu de la llingua nesti sieglu. Primero fueron, hai años y sieglos, dende 1639, xentes como Jovellanos, Rendueles, Rato y Hevia, por citar a tres per lloñe d'Izquierda Xunía. Güei, igual que dende que Rafael Fernández dexó Asturies sin Lleón, el güesu duru de royer tiénenlu los socialistas asturianos. Pero en Xixón van apoyar la normalización. Algo ye algo.
Publicao en La Nueva España

Artículu de Pilar Fernández Pardo: Libertad o sectarismo

circululliberal 29/05/2008 @ 11:30
Publicado en Oviedo Diario
La democracia se distingue de cualquier otro tipo de régimen político, antes que nada y principalmente, por que los ciudadanos pueden manifestar sus preferencias ideológicas y participar en la actividad política, sin que ello implique represalia, coacciones o represión por el poder de turno. En el caso de España, nuestra Constitución asegura la no discriminación por motivos ideológicos, la libertad de ideas y la libre expresión de las mismas. Sabemos que en nuestro país la realidad democrática se entiende demasiadas veces, desde la izquierda, como un ejercicio metódico del enfrentamiento que puede traspasar líneas que nunca deberían cruzarse. Periódicamente encontramos sectores del socialismo asturiano que se afanan por mantener vivo el sectarismo de otras épocas, y que lo alimentan desde responsabilidades de gobierno. Es el fruto de una manera de entender la política como un medio para monopolizar el ejercicio del poder, que no consiente la discrepancia, y que busca las adhesiones desde un pensamiento simple y sin cuestionamientos. En Asturias, esa forma viciada de contemplar a la sociedad civil como un coto privado se envuelve, con cierta asiduidad, con un manto de localismo. En nuestra tierra no abundan las personalidades que sean queridas por igual en cualquier punto de su geografía, que con el paso de los años hayan ido gozando de la admiración y del cariño de miles de asturianos. Una de esas personalidades es Arturo Fernández, un actor que es hijo predilecto de su Gijón natal, y que ha ido demostrando una sincera y profunda asturianía a lo largo de su dilatada trayectoria. Estamos ante un asturiano que se ha visto arropado por el afecto de la gente en Oviedo, en Gijón, en Avilés, en cualquier población de nuestra comunidad autónoma, y que representa en la actualidad la obra “La montaña rusa” en la capital del Principado. Sin embargo, Arturo Fernández no va a poder deleitar a los gijoneses con esta misma producción en el Teatro Jovellanos, a pesar de que su compañía tenía apalabrada verbalmente la actuación del consagrado actor a lo largo de la Semana Grande. Y la causa es la fijación de un “veto político” por parte del equipo de gobierno municipal. Estos días hemos oído argumentos realmente insostenibles desde el sentido común, para justificar lo que no es otra cosa que una nueva muestra de sectarismo de nuestra izquierda, por mucho que se quiera camuflar el hecho. Decía Carmen Veiga, directora del Teatro Jovellanos, quitando peso a los compromisos avanzados, que no se había firmado ningún contrato y que solo había habido conversaciones, dejando en entredicho eso que en Asturias siempre se apreció socialmente como de la mayor importancia, el valor de la palabra dada. Decía también que ese “acuerdo tácito” fue omitido por la compañía de Arturo Fernández al programar la misma obra para solo unos meses antes en Oviedo, como si ésta fuese una causa válida teniendo en cuenta que la última representación de Federico Luppi, un actor curiosamente muy poco de derechas, había llegado a las tablas del Jovellanos venticuatro horas después de hacerlo en Avilés. No sabemos si las actuaciones previas en la Villa del Adelantado, y con tanta inmediatez en el tiempo, encierran alguna característica desconocida que no se dé en Oviedo o en cualquiera de las restantes villas asturianas. Más bien, en toda esta cadena de despropósitos del socialismo gijonés, estamos ante una exhibición burda y descarada de partidismo, de intolerancia, de intransigencia; es decir, estamos ante una clara muestra de extremismo desarrollado por el gobierno municipal de un concejo que, además, se ceba en un artista galardonado precisamente por su gijonesismo y que siempre ha hecho gala, con gran orgullo, de la defensa a ultranza de la que es su ciudad. Y para culminación de este desatino, en los días que estaban programados para la actuación de este ilustre ciudadano gijonés actuará Anthony Blake, quien, lo que son las cosas, apoyó en campaña al candidato socialista al congreso Álvaro Cuesta. A nuestros dirigentes socialistas el nombre libertad solo les sirve para la demagogia. Deberían saber que la libertad no es un medio para conseguir un fin político mayor. Es en sí misma el fin político mayor.

Artículu de Luis Arias Argüelles-Meres en La Nueva España: "¿2008 era esto? (A Leopoldo Tolivar)"

circululliberal 29/05/2008 @ 10:47

Para quien quiera documentarse, las hemerotecas y las actas correspondientes dan cuenta de tu iniciativa, siendo el principal dirigente responsable de la oposición municipal en el Ayuntamiento de Oviedo durante el periodo 99-2003, proponiendo la celebración de las grandes efemérides de 2008. También sería aleccionador comprobar cómo fueron recibidos tus planteamientos por parte del entonces equipo de Gobierno del Consistorio Carbayón, así como por la generalidad de la opinión publicada. Sabemos bien, no obstante, lo mucho que se conjuga el verbo desdecir.
Aquí se principió, con alborozo, con Bernardo del Carpio. Se decidió obviar lo que en su momento sentenció Unamuno acerca de su marco literario y del personaje: “La sistematización del honor, la caballería es, como tantas sistematizaciones y pulimentos, de origen francés”(…) El caballerismo dio nuevo barniz al Cid, a Bernardo del Carpio y a otros héroes legendarios”.  Bernardo del Carpio, todo un matador de gabachos, tiene su deuda, en lo que a las fuentes literarias se refiere, con las letras francesas. Si en su momento se habló, con mucha razón, de la falta de rigor del celtismo que más de uno llevó tan lejos, acaso convendría tener en cuenta que, históricamente hablando, con respecto a las hazañas de Bernardo del Carpio, no haya más rigor que con el celtismo. Moraleja: unos mitos valen más que otros, según los objetivos que se pretendan, y no en función de lo sostenibles que sean científicamente. Vamos bien.

Hasta ahora no tengo constancia de que ninguna autoridad política haya propuesto el 25 de mayo como la fiesta cívica de Asturias. También tendría que aclararse cómo se interpreta el 25 de mayo de 1808, es decir, si se trata de la fecha que da inicio en Asturias a la historia contemporánea desde el momento en que se convoca a la ciudadanía a participar en la vida pública contra la invasión; o si, antes bien, lo que se pretende es ver en el 25 de mayo de 1808 una exaltación no sólo contra las tropas napoleónicas, sino también y sobre todo, a favor de las “caenas” y del rey absoluto. ¿Figura entre los eventos previstos la celebración de jornadas que se ocupen de don Álvaro Flórez Estrada y del Conde de Toreno, que redundarían en un mayor conocimiento por parte de la sociedad asturiana de esas personalidades, decisivas en los fastos que se dicen estar celebrando? Los estudios del profesor de la Universidad de Oviedo Joaquín Varela Suárez-Carpegna sobre los hechos históricos que nos ocupan y sus principales protagonistas son de obligada consulta.    

¿2008 era esto? ¿Y qué decir del 400 aniversario de la Fundación de la Universidad de Oviedo? Bien está que se profundice en la figura de Valdés- Salas, como se está haciendo. ¿Pero no sería conveniente también fijar la atención en  lo que fue nuestra Alma máter a lo largo de estos siglos, particularmente su etapa más brillante entre la segunda mitad del XIX y las tres primeras décadas del XX, cuyo último representante fue el rector Alas al que fusilaron en 1937?

¿2008 era esto? ¿Todos contra Francia, desde Bernardo del Carpio hasta la proclama del 25 de mayo de 1808?. ¿De qué Francia hablamos?  ¿De la Francia de la Enciclopedia y de la Revolución, o de aquella otra de la que vinieron los borbones, y, después de Napoleón, aquellos cien mil hijos de San Luis, que no fueron tantos ni tales? ¿Es posible que gentes tan sistemáticas y rigurosas desconozcan, por ejemplo, las tesis de Javier Herrero en su libro Los orígenes del pensamiento reaccionario español?

Ser patriota fue luchar contra el invasor francés. Ahora bien, habría que preguntarse si estuvo del lado del patriotismo ampararse en aquellos cien mil hijos de tan triste recuerdo, que vinieron aquí a reforzar el absolutismo del monarca más nefasto que tuvo la historia de España.

Asturias, 25 de mayo de 1808, malestar contra el invasor, que no significa anhelo de absolutismo, ni tampoco el episodio que da origen a un supuesto nacionalismo astur, al margen del resto de España, porque no hubo tal cosa.

¡Qué gran ocasión se desperdicia para analizar a fondo el drama que vivieron aquellos que, de un lado, eran conscientes del valor de la Enciclopedia y de la Revolución, mientras que, de otra parte, vivían el malestar profundo que supone saber que su país está siendo invadido y sufre saqueos del ejército de una potencia extranjera! Escuchemos de nuevo a Unamuno: “El 2 de mayo es, en todos los sentidos, la fecha simbólica de nuestra regeneración, y son hechos que merecen meditación detenida, hechos palpitantes de contenido, el de que Martínez Marina, el teorizante de las Cortes de Cádiz, creyera resucitar nuestra antigua teoría de las Cortes, mientras insuflaba en ella los principios de la Revolución francesa, proyectando en el pasado el ideal del porvenir de entonces”. ¡Qué fácil es advertir en estas palabras de don Miguel el eco del concepto de nación de Renan!

Si de los fastos de 2008 se deriva, primero,  el empeño por confundir realidad y ficción con Bernardo del Carpio; segundo, la atención en el fundador de la Universidad de Oviedo, obviando lo que fueron los mejores trabajos y días de la institución a lo largo de estos 400 años; y, tercero, el 25 de mayo, como la fecha en que se produce la revuelta contra Napoleón, sin reparar el drama que vivirían los liberales y forjadores de las Cortes de Cádiz a causa de aquel rey al que llamaban el deseado, uno no puede sentirse demasiado satisfecho.

Y, para mayor baldón, se diría que se desaprovecha la oportunidad para un debate histórico que siempre podría resultar, como mínimo, sugestivo.

Por eso, amigo Leopoldo, no puedo no preguntarme si 2008 era esto.

Carta, dende Mieres, denunciando l'integrismu llingüísticu socialista: "PSOE, asturiano y derechos"

circululliberal 25/05/2008 @ 18:07

Publicao en La Nueva España

La cosa podría haber sido más o menos así: reunidos un buen día seis u ocho miembros de la ejecutiva de la FSA, en su imaginario irreal llegaron a la construcción, no se sabe por qué iluminación, del siguiente razonamiento mental: «Si se declara oficial el asturiano, quizá, quién sabe, a lo mejor, un día, en un futuro, ello coadyuva al surgimiento de un sentimiento nacionalista, solución: lapidar y eliminar al asturiano». Y en esas estamos desde hace dos décadas.
El PSOE, que por cierto cuando así le conviene pacta en todas partes con los nacionalistas de cualquier signo, sea de izquierdas o de derechas, no desconoce que, si es pacífica y democrática, cualquier opción política, se apellide o no nacionalista, es perfectamente legítima y válida; como tampoco desconoce que la opción nacionalista en Asturias es tan marginal desde la llegada de la democracia -antes inexistente- que hoy no supera el 0,50 por ciento del electorado.
Así pues, los susodichos dirigentes de la FSA poniendo la venda antes que la herida o, como diría el presidente de los EE UU, el señor Bush, en una acción preventiva, cuyo daño colateral es la eliminación del asturiano, vienen practicando una política soterrada, selectiva y sistemática de represión sobre la llingua. Los derechos de los asturianos hablantes les traen al pairo.
Metidos, pues, esos señores de la FSA en su bola adivinatoria de cristal y embebidos de una postura paranoide y esquizofrénica, cuyo tratamiento no está en una mesa de discusión y diálogo sino en el diván de un profesional de la psiquiatría, desoyen las encuestas sociolingüísticas, a la Universidad, a la UGT o a las Juventudes Socialistas cuando piden la oficialidad, a las manifestaciones pacíficas de la ciudadanía, e incluso a sus dirigentes municipales o a parte importante de sus militantes sobre los que ejercen un control férreo; ya se sabe, el que se mueva no sale en la foto.
El PSOE asturiano se niega a reunirse con nadie en serio, no sea que se contamine, para sin apriorismos ni prejuicios debatir sobre la oficialidad del asturiano y, paradójicamente, esa postura de radicalidad del PSOE politiza un debate que la sociedad asturiana, amante de su lengua, ni entiende ni desea.
Conculcar deliberadamente los derechos democráticos y legítimos de una parte nada desdeñable de la sociedad asturiana no puede ser, en modo alguno, el proceder de una fuerza política que se supone progresista. Ese grupo de dirigentes ha de reflexionar, no pueden identificar hablar asturiano con nacionalista, como no se podía identificar hablar ruso con comunista en la era de la dictadura soviética; tan simple como eso.
Alguno de esos señores de la FSA no dirá jamás en público un «ye» o palabras cotidianas para todos como «muyer, fíu, facer, trabayar...». Se avergüenzan de ser y hablar asturiano, de sus ancestros y de su tierra. Quieren tutelarnos de sus miedos infundados.
Esa actitud que nos niega derechos que otros españoles disfrutan desde hace treinta años de expresarnos con normalidad en nuestra lengua tradicional no puede inspirar en modo alguno la reforma del Estatuto de Autonomía.

Margarita García
Mieres

Talibanismo lingüístico

circululliberal 22/05/2008 @ 08:52

Artículu de Luis Arias Argüelles-Meres publicáu por La Nueva España, na so edición impresa y en lne.es/blogs

Hay un lugar en el mundo occidental donde parte importante de sus gentes, amén de la práctica totalidad de los bienpensantes, se empecinan en negar la existencia de una pequeña lengua, cada vez más mutilada. Es conocida como bable, también como asturiano. Hay un lugar en el mundo occidental donde se escribe buena literatura, en prosa y en verso, en esa lengua que, para muchos, no existe. Hay un lugar en el mundo occidental donde el odio a una lengua que hablaron sus antepasados constituye un rasgo sociológico digno de estudio.
Si la llingua asturiana no existe, ¿cómo es posible que haya novelistas y poetas que escribieron y escriben en ese idioma? Se diría que es un caso extremadamente paradójico. Si en casi todos nosotros sigue habiendo ese “fondo rural que perdura”, del que habló Ortega, ¿a qué viene ese complejo ante el conjunto de palabras con que se vinieron designando las cosas de este mundo en nuestra tierra? ¿Nos avergonzamos del pasado rural de casi todos nosotros? ¿Renegamos de la boina y las madreñas que la mayoría no tenemos tan lejos? ¿Es de recibo que se llame “paletos” a quienes hablan asturiano? A poco conocimiento lingüístico que se tenga, ¿no es sabido que son muchas las lenguas cuyo origen es rural? ¿Se avergüenzan acaso los catalanes de su lengua? ¿Y qué decir de ese argumento falaz y analfabeto que esgrimen muchos acerca de que resulta infinitamente más pragmático aprender inglés? ¿Acaso los niños catalanes y gallegos conocen menos la lengua de Shakespeare que los escolares de Valladolid? 
¿Alguien puede poner en duda que el bilingüismo desde la infancia es acaso el mejor instrumento para el aprendizaje de idiomas?
Xosé Gago acaba de presentar su traducción al asturiano de la Odisea homérica. Se trata de un profesor de griego, es decir, de alguien que conoce la filología clásica, de cuyo universalismo pueden albergarse pocas dudas. Y habla, con razón, en este periódico, de talibanismo lingüístico en nuestra
Que una sociedad deje morir, por el odio de unos cuantos, una lengua que vino siendo la suya a lo largo de los siglos es un síntoma que invita poco al optimismo. Que los bienpensantes no quieran percatarse de que muchas de las palabras que ellos denominan “paletas” están en muchos casos más cercanas al latín que el propio castellano ello supone una aberración en toda regla, así como una prueba de un esnobismo afrentoso contra la inteligencia.
Ahora que parece estar elaborándose un nuevo Estatuto de autonomía sería el momento de afrontar esto, nunca mejor dicho, con “normalidad”. Se trata, por un lado, de conservar una parte tan importante de nuestro patrimonio cultural como es la lengua propia. Y, por otra parte, de derechos. Podrán plantearse todas las reservas que se quiera al hecho de la “normalización” de una realidad lingüística que tiene sus variantes, “normalización” que se hizo y se está haciendo en otras muchas lenguas. Podrán resultarnos más o menos modélicos algunos asturianistas, tanto en lo político como en lo literario. Pero, más allá de todo eso, lo esenciales no perder un tesoro cultural por prejuicios, ignorancias y complejos, dignos todos ellos de la borgiana historia universal de la infamia.
Y es que una buena traducción, un excelente poemario, una magnífica novela, etc., cierran la boca a todos aquellos que se empecinan en negar la existencia del asturiano como lengua. Y de esto que digo hay pruebas irrefutables.
No se trata de confrontar castellano y asturiano. No se trata de fundamentalismos, sino de realidades culturales y literarias, amén de derechos cívicos y libertades. Todo lo demás es, en efecto, talibanismo. Y cerrazón. E ignorancia.

HISTORIA Y SIGNU DE LA BANDERA D'ASTURIES, un perinteresante trabayu del escritor Xaviel Vilareyo

circululliberal 16/05/2008 @ 22:53

basturiesLa bandera histórica d’Asturies como tolos asturianos yá saben ye azul cola Cruz de la Victoria de Pelayu nel centru en mariellu. La Cruz de la Victoria ye una xoya del pre-románicu asturianu, guardada na Cámara Santa de la Catedral de San Salvador d’Uviéu y convertida en símbolu d’Asturies. Trátase d’una cruz llatina de madera de carbayu cubierta d’oru y piedres pervalioses. Tien los brazos enanchaos pelos llaos y un pequenu relicariu nel so centru de xuntura que ye un círculu. Ta fecha por orfebres procedentes del reinu francu durante’l reináu d’Alfonsu III el Grande, que-yos mandó facela a principios del sieglu X como donación a la Catedral d’Uviéu, como se diz nel reversu de la cruz, xunto cola escritura en llatín "HOC SIGNO TVETVR PIVS. HOC SIGNO VINCITVR INMICVS" ("Con esti signu el piadosu ta protexíu. Con esti signu véncese al enemigu").

De los brazos de la cruz cuelguen dos lletres griegues, l’alfa y la o pequena, primera y última del alfabetu helénicu, yá que nos llibros relixosos, en concretu nel llibru del Apocalipsis, 1.8,  facíase una comparanza metafórica del dios cristianu col alfabetu yá qu’aquél algamábalo too d’entamu a fin. "Yo soi  l’alfa y la omega, el principiu y el fin, diz el Señor Dios, el que Foi, el que Ye y el que Sedrá. El Toupoderosu". L’alfa y la o grande (la omega amestóse depués de la omicra), son la primera y cabera lletres del alfabetu griegu y simbolicen asina el principiu y el fin d’un mundu gobernáu pol dios cristianu. Según cuenta la lleenda ye la cruz que llevó’l rei Don Pelayu na batalla de Cuadonga nel añu 722.


La cruz cristiana como símbolu real o nacional tien el so orixe nel mesmu entamu del cristianismu. L’emperador Constantinu, primer césar cristianu, adoptóla como símbolu y usóla nos escudos de los sos soldaos. La lleenda diz qu’una nueche, enantes de la griesca, Constantinu vio suañando una cruz nel cielu al mesmu tiempu qu’una voz divina-y indicaba que con esi signu vencería, in hoc signo vinces. Constantinu fizo decorar los escudos de les sos tropes col símbolu de la cruz, el  Crismón, y  llanzóse contra l’exércitu enemigu de Maxenciuna batalla de la Ponte Milviu, nel ríu Tíber de Roma nel añu 312. Con Constantinu d’emperador d’occidente entama una nueva etapa política col cristianismu como relixón oficial del imperiu romanu. La hestoria de Constantinu ye polo tanto asemeyada a la tradición de la cruz asturiana na batalla ganada pol rei Pelayu y la fundación d’una nueva etapa política marcada pola fundación del Reinu d’Asturies anque nel casu asturianu nun ye’l dios cristianu sinón la virxe María la facedora o mediadora de la victoria sobre los moros. La cruz foi asina, el símbolu y la bandera de guerra de los reis d’Asturies. La bandera real de Ramiru I (842-850) foi tamién una cruz collorada sobre fondu blancu. Nel reináu d’Alfonsu III el Grande cuando esti rei manda recubrir la Cruz de Pelayu o de la Victoria con piedres perguapes ye cuando más s’usa como símbolu oficial del reinu d’Asturies, tanto nos edificios como nos documentos oficiales.

cvictoriaDepués de marchar la corte asturiana pa la ciudá de Lleón, la Cruz d’Asturies siguió usándose oficialmente como símbolu estatal anque col tiempu foi estableciéndose la figura d’un lleón colloráu como símbolu oficial del reinu.

Durante la Edá Mediana conservóse la idea de la cruz como símbolu d’Asturies, anque les confusiones cola cruz de los ánxeles o d’Alfonsu II entamaron a entecruzase al ser ésta’l símbolu de la ciuy de la ilesia d’Uviéu, esto ye, del so arzobispáu. Ye por ello que la idea de la cruz como símbolu d’Asturies perdió fuerza no oficial, al perder Asturies tamién poder políticu, pero non nel maxín popular que caltuvo la lleenda de la cruz de Pelayu como actu políticu fundacional d’Asturies. Al entamar la Xunta Xeneral nel sieglu XV, l’escudu o símbolu  que s’entamaba a usar nun ye la cruz de los Ánxeles nin la de la Victoria, que naquella dómina inda se confundíen, sinón un escudu cuarteáu coles armes de Lleón y Castiella y un santu grial o cáliz que ye la qu’apaez nos mapes y cartes marítimes d’Asturies de los sieglos XVI y XVII, pero los historiadores nun son quien a desplicar l’orixe d’esti nuevu emblema. Luis Alfonso de Carbayo publicó nel añu 1695 una llarga historia d’Asturies nomada Antiguedades y cosas memorables del Principado de Asturias. Nesta obra refierse a la Cruz de la Victoria diciendo que’l rei Don Alfonsu el Magnu foi tan devotu d’esta Cruz que tomó’l so retratu por insinia y armes, poniéndo-y a los llaos l’alfa y omega que son la primera y cabera lletra del alfabetu griegu, insinia antigua qu’usaron los católicos y fieles pa estremase de los herexes arrianos...y ésta ye la primer insinia y armes qu’alcontramos tener los reis porque nin hasta entós nin munchos años depués usaron otra insinia.

   Nun ye hasta’l sieglu XVIII cuando resurde la idea de recuperar la Cruz de Pelayu como símbolu verdaderu ya históricu d’Asturies. La primer obra publicada que lo recueye ye’l llibru Asturias ilustrada, de Joseph Manuel Trelles Villademoros (Talarén, Navia 1685 – Madrid, 1765), nel so primer tomu publicáu nel añu 1736. L’autor dedica bonda parte d’esta obra a tratar de la historia d’Asturies y del orixe de la nobleza asturiana. Non sólo se dedica a la xenealoxía sinón tamién a lo tocante a la historia d’Asturies. Ye un intentu de querer facer una primer historia científica asturiana pero reconoz qu’anque quixera nun pudo dexar de mentar a los falsos cronicones más llexendarios que reales sobre los oríxenes de los llinaxes pa nun defraudar l’honor de munches families, cronicones que yá nesa dómina entamaben a considerase científicamente falsos. Con too, Trelles intenta facer una nueva historia d’Asturies más científica. Los trés tomos d’Asturias ilustrada tornaron reeditase nel añu 1760. Nel capítulu 36, parte primera, del so llibru Asturias Ilustrada, Trelles afirma que la ilesia y la ciudá d’Uviéu tienen por armes y divisa esta cruz fabricada polos ánxeles, poniéndose na figura que nella mesma se reconoz colos dos ánxeles a los llaos. Pero tol Principáu usa por divisa y armes suyes la cruz que llamen de les Victories que ye asemeyada de la de carbayu que traía por estandarte Don Pelayu nes batalles.

Ye precisamente nuna carta de Xovellanos empobinada al marqués de Camposagrado, coronel del reximientu de nobles asturianos, sobre’l blasón que tien que pintase nes sos banderes onde-y respuende a una entruga sobre cuála ye la verdadera bandera s’Asturies, onde reconoz lo axeitao del criteriu de Trelles Villademoros penriba d’otros historiadores anteriores. La carta de Xovellanos ta datada enantes de 1795 y la orixinal atópase en Madrid na Academia de la Historia. Diz asina esta carta:

“Mui estimáu amigu y señor: el deséu qu’usté me manifiesta de saber cuálu ye’l veraderu blasón que pinta’l nuesu Principáu nes sos armes, excita una dulda nunca presentada a la mio maxinación. Cuanto más pienso nella más m’almira que s’afaye ente nós esti ablucamientu. Bien sé del pocu ciñu nel que ta la ciencia heráldica. L’oxetu de la pregunta d’usté non sólo fai xusta esta espirica sinón tamién necesaria, pues tratándose de representar los nuesos blasones nes banderes  del nuevu reximientu de nobles asturianos yá se ve que fuera tanta mengua inoralos como non tenelos. La opinión más antigua da por blasón al principáu d’Asturies trés o cinco sueles de zapatos, yá prietes, yá lleonaes, yá en fondu de metal o de collor. Esta opinión taba caltenida por dellos autores nos sieglos XVI y XVII y siguióla llueu Tirso d’Avilés na so obra xenealóxica de les cases d’Asturies, escrita a entamos del sieglu XVII. El padre Carbayo qu’escribió a fines del sieglu XVI y antes que Tirso d’Avilés establez otra opinión. Diz que’l Principáu d’Asturies, asina como la ciuy santa ilesia d’Uviéu pinten por armes la famosa cruz de los ánxeles. Esta cruz pintábase en tolos llibros antiguos d’aquellos tiempos y afayábase tamién n’abondos edificios de la ciuy del Principáu. Carbayo amesta que vio nel arquivu la ciudá un sellu de metal en dos cachos y nél la cruz con dos ánxeles nos llaos y na otra parte tien la figura del rei Alfonsu II el Castu, sentáu nel so tronu con una espada na mano y na otra’l cetru y coronáu con cercu alredor de la tiesta como suelen pintar los santos.

  Esta opinión tan prestosa a la piedá satisfaz mui poco a la bona crítica. Les razones de Carbayo basten daveres pa dicir que la cruz anxélica ye’l verdaderu blasón de la ilesia y ciudá d’Uviéu, pero non que lo ye del reinu, provincia o principáu d’Asturies. Nestos puntos tengo grandes razones pa creer que Carbayo se confundió. Hai otra opinión más sofitada nel usu que na autoridá según la que’l principáu pinta por armes un escudu de cuatro cuarteles; nel primeru y caberu un castiellu y un lleón, y nel segundu y  terceru dos copes o cálices. Yo tengo visto estes armes n’algunos impresos modernos.

   La opinión que al mio paecer s’acerca más a la verdá ye la que’l caballeru Trelles espón nel capítulu 36 de la so Asturias ilustrada: tol principáu usa por divisa y armes suyes la cruz que llamen de les Victories. Anque Trelles nun presenta prebes pa fundar esta opinión ye al mio xuiciu la que tien más argumentos nel so favor. La cruz esculpida en dellos antiguos edificios del Principáu nun ye la de los ánxeles como creyó Carbayo sinón la de la Victoria. Asina los manifiesten les que tán sobre la fortaleza d’Uviéu y la fonte de Foncalada y les de la ilesia vieya de Valdediós, fundación de Don Alfonsu el Magnu y de Deva, fundación de Doña Balesquida, muyer de Don Bermudu II y otres qu’agora nun tengo presentes. Otru tantu se pue dicir de la cruz que se ve dibuxada nos antiguos privilexos como preben, amás de la so forme, l’alfa y la omega pendientes de los sos brazos. La forma d’estes dos cruces ye tan estremada que dificilmente pue tracamundiase por más que la impericia  de los antiguos grabadores y amanuenses les tenga desfigurao. La de la Victoria ye una cruz regular floriada nos estremos de tiesta y brazos y col alfa y la omega pendientes d’ellos. Ye fácil polo mesmo estremales auquiera que s’alcuentren. Pero la forma del pie de la Cruz de la Victoria ufierta una circunstancia más digna de notase pues representa’l llargu espigón que servía pa ponela nel mástil o mangu y llevala nes batalles como seña o guión militar, lo que basta pa estremala de la cruz de los Ánxeles, y pa da-y el calter de blasón propiu de los nuesos reis como dafecho lo yera. L’alfa y omega, representaes en forma de colgadiellu per baxo los brazos d’esta cruz, caracterícenla más fondamente pues estes misterioses lletres alcuéntrense non sólo esculpíes nos antiguos edificios que tenemos citao sinón tamién dibuxaes al principiu de los privilexos de los nuesos reis y preben que nunos y otros se trataba de representar la Cruz de la Victoria y non la de los Ánxeles. Si pues probamos que nin los nuesos reis nin el nuesu principáu usaron depués, polo menos constante y dafecho, otru blasón que’l de la Cruz de la Victoria, ye claro qu’ésti ye’l so propiu, únicu y verdaderu blasón. Tamién notaremos que l’usu constante del alfa y omega nesta Cruz preba que Don Pelayu y los demás reis d’Asturies adoptaron esta insinia a imitación de los emperadores d’oriente que la llevaben por guión ya insinia principal nos exércitos, llueu que Constantino formó con ella’l so famosu lábaru y camudó a les antigues aigles romanes. Constando pues por una antigua y probada tradición que’l rei Don Pelayu, fundador de la monarquía d’Asturies, llevó esta Cruz por guión y divisa nes batalles, que como tala s’ornió guapamente nel castiellu de Gozón pol so sucesor Don Alfonsu III nel añu 916, qu’esti rei y los sos sucesores l’adoptaron por divisa y orniaron con ella yá los edificios públicos y yá los diplomes surdíos de la so autoridá nun habiendo preba alguna del usu públicu y xeneral d’otru blasón, resulta que’l verdaderu blasón del principáu d’Asturies ye la Cruz de la Victoria.

   Basta, pues, p’afitar el blasón d’Asturies, indicar la insinia que los nuesos reis usaron como divisa propia, ya inda pa terminar, que ye’l más antigu blasón d’Hespaña y l’únicu que pue presentar el so tipu orixinal. Fundáu depués el reinu de Lleón, esta divisa fízose, si non, más propia, más peculiar d’Asturies.

   Nel mio dictame, la forma na qu’habrá presentase habrá ser una cruz de plata dafecho copiada de la de la Victoria que s’alcuentra na santa ilesia d’Uviéu col alfa griega pendiente del so brazu derechu y la omega del manzorgu, y éstes pueden ser d’oru y too en campu azul siguiendo nesto último la opinión de Trelles. L’escudu habrá tener corona real y na so rodiada’l lema que s’afaya na inscripción de la mesma Cruz y que diz asina: hoc signo tuetur pius: hos signo vincitur inimicus.

   "Esto ye lo que puedo dicir a usté en satisfacción del so deséu.”

anveDurante la revolución lliberal de mayu de 1808, que supunxo’l fin del Vieyu Réxime y l’entamu de la edá contemporania n’Asturies, la Xunta Xeneral d’Asturies declárase soberana’l 25 de mayu, reinterpretándose a ella mesma como asamblea llegal y representativa de los conceyos y estamentos asturianos, nun reconociendo otra autoridá superior a ella nin nengún gobiernu central en Madrid. El negase a reconocer el gobiernu central en Madrid foi una especie de golpe institucional revolucionariu y suversivu, una ruptura coles instituciones centrales representaes pola Audiencia y afitaes na representatividá lexítima del pueblu asturianu y de les tierres d’Asturies yá que según les tesis de los lliberales la soberanía reside nel pueblu y non nos monarques. El presidente de la Xunta Xeneral yéralo tamién de la Real Audiencia borbónica y tenía les atribuciones de gobernador d’Asturies. La Xunta Xeneral autoconvocábase a conceyu cada trés años na sala capitular de la catedral d’Uviéu ensin necesidá de permisu o preste real. La Xunta Xeneral yera una instución d’autogobiernu d’Asturies daquella integrada yá por lliberales o ilustraos como Flórez Estrada, elexíu yá Procurador Xeneral, Martinez Marina, Conde de Torenu, Marqués de Santa Cruz, Canga Argüelles o Queipo de Llano  que creíen na necesidá de reformes isntitucionales y dada esta lexitimidá xurídica van usala como argumentu pa declarar la soberanía del so gobiernu n’Asturies, firmando la paz con Inglaterra, incumpliendo les órdenes que veníen de les nueves autoridaes de Madrid y declarando la guerra a Francia y a la nueva dinastía napoleónica que se quería implantar na persona de Xosé I. Cuando la Xunta Xeneral Suprema d’Asturies entama la guerra, recluta un exércitu asturianu y tien por ello que diseñar una bandera p’Asturies, que sirviera tanto de símbolu institucional como d’insinia de guerra. La bandera nun podía ser otra que la figura de la Cruz de la Victoria sobre una tela azul, tal como dexaren afitao tanto Trelles Villademoros como Xovellanos sobre’l símbolu d’Asturies. A esta bandera amestóse-y un lema de guerra bordáu coles lletres ASTURIES NUNCA VENCIDA. La Xunta Suprema Xeneral sublevábase asina en nome d’Asturies, en nome de la soberanía del pueblu asturianu, según la teoría lliberal de la soberanía popular. La bandera asturiana de la Cruz de Pelayu tornaba otra vegada a ser símbolu d’otra entidá soberana, antaño reinu, agora principáu ensin príncipe.

Nel sieglu XIX, Fernando VII dexó afitáu oficialmente l’escudu representativu de la Xunta Xeneral d’Asturies, coincidiendo en tolo definío enriba y amestándose-y más tarde les frases llatines "HOC SIGNO VINCITUR INIMICUS" y "HOC SIGNO TUETUR PIUS", a la manzorga y a la mandrecha respectivamente.

  La implantación del nuevu estáu lliberal na dómina d’Isabel II trai como consecuencia la supresión de la Xunta Xeneral en 1835 y la so sustitución por una nomada Diputación Provincial d’Uviéu. El símbolu d’esta Diputación yera igual que l’actual escudu del Principáu, anque timbráu cola corona de Príncipe d’Asturies, como afitaren Trelles Villademoros y Xovellanos nel sieglu XVIII. Hai una variante na qu’apaez l’escudu partíu, esto ye, compasiáu en dos cuarteles por una llínia vertical, tando la Cruz de la Victoria nel cuartel manzorgu y nel derechu la cruz de los Ánxeles. 

  Cola reinstauración de la Xunta Xeneral y la implantación del réxime autonómicu en 1980 vese la necesidá de tornar a pañar oficialmente una bandera asturiana. L’asociación cultural Conceyu Bable venía ya promoviendo y espardiendo dende 1974 les traces de la bandera asturiana tradicional, afitada por Trelles y Xovellanos nos sos escritos y formada por una figura de la Cruz de la Victoria sobre fondu azul pero ensin les lletres alfa y omega.bas

L’entusisamu popular pola bandera d’Asturies foi pergrande, y anque nun yera nueva sí que yera desconocida pa munchos por mor del tapecimientu de tolo asturiano sufríu por culpa de la dictadura franquista. Pa los asturianos constitui una satisfacción y un arguyu d’Asturies qu’esta bandera y símbolu amás de poseyelu en vivu, cola guapura de tan grande xoya, que tuvo fecha nel añu 908, reinando Alfonsu III el Grande, seya ensin dulda una de les banderes más antigues d’Europa al selo del Reinu d’Asturies yá nel sieglu IX, pues les sos primeres representaciones conocíes surden en dellos monumentos pre-románicos d’Asturies y depués nos distintos territorios del reinu astur.

Esti signu real d’Asturies que nun principìu representábase al natural, esto ye sólo la figura de la Cruz col alfa y omega grabaos sobre’l fondu de piedra y que solía llevar inscrita la lleenda, acabó, por aplicación de la heráldica, inscritu, a partir del sieglu XVIII, nuna superficie llimitada, con forma d’escudu cuadrillongu redondeáu na parte inferior y con punta en mediu la base, siendo‘l so orniamientu esterior más importante la corona real d’Asturies. Que l’escudu d’Asturies vaya timbráu cola corona real establezse, a pesar del erru que pue suponer la institución en 1388 del "Principáu d’Asturies", siguiendo l’exemplu británicu y d’otros estaos, en razón de la dignidá del vieyu Reinu d’Asturies. Namás un cambiu pue citase nel nuesu escudu a lo llargo la so historia y ye la sustitución de la corona real pola corona mural francesa nes dómines republicanes, en 1873 y de 1931 a 1937. El Conseyu Soberanu d’Asturies y Lleón tamién usó’l símbolu de la Cruz de la Victoria. Nos años de la dictadura franquista la Diputación asturiana estableció un escudu partíu formáu poles cruces de la Victoria y de los Ánxeles.

L’Estatutu d’Autonomía d’Asturies, nel artículu 3.1, establez que la bandera d’Asturias ye la tradicional, rectangular cola Cruz de la Victoria en mariello sobre fondu azul. De los brazos de la Cruz cuelguen les lletres griegues alfa mayúscula y omega minúscula, que signifiquen el principiu y el fin, la infinita estensión del dios cristianu. La lletra omega ye minúscula y non mayúscula, porque asina s’alcuentra nes inscripciones y documentos de la monarquía asturiana y nes ilustraciones mas antigues que se conocen, como les pinturas de Santuyanu los Prados.

   La exa vertical de la Cruz de la Victoria ta a una distancia de la vaina de mediu anchor de la bandera. Na so forma de gala o respetu, la bandera confecciónase con tafetán de seda cola Cruz de la Victoria d’oru y piedres valioses, mentantu que nos demás casos se fai con texíu fuerte de llaniella o fibra sintético, llevando la Cruz de la Victoria estampada o sobrepuesta. Na versión de la bandera pa usu distintu del so allugamientu en mástil, la Cruz de la Victoria ponse nel centru.

Na Llei 4/1990, de 19 d’avientu desarróllase la llexislación relativa al usu la bandera, asina como les sos dimensiones oficiales, collor, xeitu y  llugar d’allugamientu en ceremonies públiques.

Durísimu artículu de la periodista Pilar Rubiera contra'l por ella denomáu "birrioso programa" Terapia de Grupo

circululliberal 10/05/2008 @ 15:43

Pilar Rubiera, periodista de La Nueva España, periódicu asturianu del grupu Editorial Prensa Ibérica, publica güei na seición Espectáculos, TV y Comunicación un durísimu artículu contra'l programa de la TPA Terapia de grupo, que reproducimos darréu:

pr    Durante años, cuando hablar asturiano era para algunos sinónimo de incultura, el bable se refugió en el arte del monólogo, un género con bastante tirón popular que todavía hoy cultiva con éxito Min de les Pieces y hasta hace poco tiempo lo hacía Joaquín Lloris, el alcalde de Cabranes ya fallecido. La gracia de los monólogos está en el gracejo del artista, su lograda caracterización, la historia que cuentan -casi siempre relacionada con paisanos de "pueblu"- y, sobre todo, en el chiste final. La comunión de todo ello puede resultar hilarante, lo que siempre facilita el aplauso del público. Algo así, creo yo, es lo que pretenden pero ni de lejos consiguen los descerebrados de "Terapia de grupo", un birrioso programa de la TPA donde abundan el chiste fácil y el lenguaje más soez y, si me apuran, ninguna de las razones que justifican la existencia de una televisión pública. Por lo visto, piensan que para hacer reír basta con forzar el lenguaje, ataviarse de "muyer", hacerse el "truchu" y sorprender a los invitados disfrazados de "pita" o con preguntas absurdas. Uno de los personajes habituales de este programa es un tan Macio, entre cuyos méritos está haber ido "empalmáu" desde Gijón hasta Madrid, hazaña que él mismo contó hace unos días. Otra heroicidad suya, que también narró con pelos y señales, fue haberse cepillado de joven a una "alcayata". La escarpia en cuestión era, según aclaró después, una "chepa" de Gijón de más de cien años cuya joroba acomodó en un agujero en la arena de la playa para que no se "escorase" durante el mete-saca. "Fue el mejor polvo de mi vida", remató. Hubo una ocasión, hace unas semanas, en la que uno de los presuntos chistosos del programa despidió su sección recomendando a los televidentes que volvieran a verlo los días siguientes. De no hacerlo, dijo, corrían el riesgo de sufrir una fístula "nel furacu'l culo". Yo me arriesgué y no ocurrió nada. Eso sí, durante una temporada dejé de sentir "vergoña", propia y ajena, y perdía la sensación de que estaba contribuyendo a malversar fondos públicos. 

Artículu de Pilar Fernández Pardo con motivu de la Selmana de les Lletres Asturianes

circululliberal 10/05/2008 @ 10:15

Publicao n' OviedoDiario

Debe visualizarse de forma clara, y en hechos concretos, el apoyo a las diversas iniciativas literarias

La Academia de la Llingua Asturiana precisa, y creo que podemos decir que con urgencia, de una mejor dotación en recursos económicos y humanos y, lo que no es menos importante, de una sede adecuada a la significación de una institución de este tipo

Sería oportuno el establecimiento de una Institución de les Lletres Asturianes

pfpoLa Selmana de les Lletres Asturianes es un acontecimiento que tiene una relevancia especial por su valor cultural y hasta simbólico. Es una celebración que rinde homenaje institucional a la literatura en lengua asturiana y a sus escritores y es, también, un llamamiento a nuestros ciudadanos para que se conozca el trabajo de los autores y todos nos reconciliemos con la lengua propia de nuestra comunidad autónoma. En el último tercio del pasado siglo, en el año 1974, se inauguraba una nueva época para esta literatura. Ese momento supuso la raíz de un movimiento sociológico, cultural y lingüístico que planteaba, de una forma diferente, lo que hasta entonces eran las relaciones entre la identidad asturiana y sus manifestaciones culturales. Un movimiento  que transformó a la lengua vernácula y su literatura en dos absolutos de carácter global. La literatura asturiana no era en ese año, como por supuesto no lo es hoy, algo reciente entre nosotros. Sus primeros trazos se pueden localizar en un pasado en el que se escriben el Fueru d’Avilés y los Cartularios de los nuevos monasterios. Su primer escritor de nombre y obra conocidos surge en el siglo XVII, Antón de Marirreguera, cuyos poemas editaría José Caveda y Nava en su antología de 1.839. Así pues, estamos ante una realidad importante, cuajada de una amplia nómina de poetas, de narradores, de creadores en los diversos géneros que el mundo de las letras ha dado. En los últimos tiempos se comienzan a publicar cómics, ensayos, revistas; se traduce en abundancia y bien a escritores extranjeros; se consolida la calidad de las obras y éstas comienzan a ser conocidas en el resto de España y en cada vez más lugares del planeta. Sin embargo, consecuencia de una contradicción extensible a otros ámbitos de lo autóctono, nuestra literatura en asturiano y la lengua en la que se sustenta todavía son realidades desconocidas, en gran medida, por la generalidad de los habitantes del Principado. Y en este aspecto, relevante para el devenir de la seña de identidad que es el idioma, y de su desarrollo literario, los representantes políticos tienen la obligación de proponer y ejecutar las medidas que sean precisas para promocionar y dar prestigio a parte tan  fundamental de nuestra cultura. En este orden de cosas, debe visualizarse de forma clara, y en hechos concretos, el apoyo a las diversas iniciativas literarias que se impulsan en nuestra comunidad y desde la sociedad civil, a través de jornadas y concursos convocados por las asociaciones culturales, de los talleres literarios y las acciones de promoción de la lectura, de eventos en forma de congresos y foros, como es el caso de la gijonesa Arribada, entre otros. Las instituciones, desde una prioridad de servicio público, han de incrementar su respaldo hasta situarlo en niveles de normalidad. Por otra parte tenemos que destacar la labor de la Academia de la Llingua Asturiana,  que creada en 1980 por decreto del entonces Consejo Regional de Asturias, es responsable de dar normas a nuestra lengua, de estudiarla y de fomentar su uso, y ello a través de sus juntas de trabajo organizadas en los campos de la lexicografía, la normativización, la toponimia, la pedagogía, la literatura y la etnografía. La Academia, con los matices que se puedan añadir a toda obra humana, viene acometiendo una ingente labor desde el apreciable voluntarismo de sus miembros y desde la cortedad de recursos. Y esto último ni es lógico, ni es justo, ni es práctico. La Academia de la Llingua Asturiana precisa, y creo que podemos decir que con urgencia, de una mejor dotación en recursos económicos y humanos y, lo que no es menos importante, de una sede adecuada a la significación de una institución de este tipo. Igualmente se percibe la necesidad de una herramienta, institucional y bien estructurada, para dotar a nuestras letras de una promoción real tanto dentro de Asturias como fuera de ella, en los correspondientes ámbitos estatales e internacionales. Sería oportuno el establecimiento de una Institución de les Lletres Asturianes, vinculada al Principado de Asturias, y que con personalidad jurídica y patrimonio propios obrara para potenciar la creación literaria en asturiano, su conocimiento y difusión,  y la definición de un conjunto de becas y ayudas que afiancen el acceso a la actividad creativa, a la traducción y a los nuevos medios de comunicación. Esta Institución tendría un Consejo Asesor en el que participarían la citada Academia de la Llingua, la Universidad asturiana, representantes de asociaciones vinculadas a la promoción literaria y de aquellas integradas por los literatos asturianos. En definitiva, si hay algo que podemos asegurar en esta Selmana de les Lletres, es que en la lengua asturiana y su literatura hallamos a dos de los mejores presentes que una comunidad autónoma, como la nuestra, puede aportar a la grandeza cultural de España.

Llenguatge creatiu... ò engany col·lectiu?

circululliberal 29/04/2008 @ 09:41

logppcat

Fonte páxina web del Partit Popular de Catalunya

Enric Millo

El llenguatge creatiu s’apodera fàcilment de l’esfera política quan el que es vol és recuperar idees i conceptes que prèviament han estat malmesos pels propis interessats amb finalitats poc confessables, i consisteix en canviar el nom criminalitzat però mantenint la cosa que prèviament havia estat atacada. D’això alguns Governs en son autèntics experts, i d’exemples n’hi han per triar, un altre dia hi dedicaré unes ratlles...

L’exemple d’avui és ben paradigmàtic. Transvasament vol dir acció de transvasar ; Transvasar és passar aigua d’un vas a un altre, i quant aquestes paraules es refereixen a un riu el seu significat és l’acció de passar aigua d’un riu a un altre. Suposo que la meva explicació no sorprèn ningú, be si, si el Conseller Baltasar em llegeix potser si que es sorprèn donat que ell, aquesta setmana, ha intentat fer-nos creure a tots els catalans que passar aigua d’un riu a un altra puntualment és quelcom diferent a fer un transvasament, ridícul sincerament.

Quant a Catalunya la falta d’aigua és a dia d’avui en un dels problemes més importants que tenim el Govern català està més preocupat en quin llenguatge utilitza per tal de esmentar les paraules “tabú” , que en resoldre el problema en si. Però la realitat és que no te cap proposta de solució concreta. De pujar els impostos que graven el consum de l’aigua si que en sap i molt , però de planificar una autèntica i eficient política hidrològica Catalana ens ha demostrat no tenir-ne ni la més mínima idea , i això és el que comprovem després de 6 anys en el Govern Català per acabar , sense cap previsió, en la penosa i precària situació que ara ens trobem.

El transvasament Socialista del Xúquer a la Mancha no va ser un problema, i l’acord del darrer Consell de Ministres per al transvassament del Tajo al Segura tampoc, i ara el Conseller Saura diu que la Vice Presidenta De la Vega és una irresponsable i deslleal perque no està d’acord amb el transvassaments, concretament el del segre al Llobregat. Perdó, amb la “captació provisional d’aigua” del Conseller de medi Ambient... Quin desgavell !

A Girona els regants del riu Ter estan en peu de guerra i es queixen perquè les pèrdues que aquesta sequera els hi pot ocasionar poden ser superiors a 50 milions d’euros fet que el Conseller d’agricultura sembla no fer cas i ja va anunciar fa dies que no te previst donar ajudes puntuals a aquest col•lectiu encara que tingui pèrdues milionàries, a Tarragona alguns municipis ja pateixen les conseqüències de la sequera i si seguim així també necessitaran que se’ls i porti aigua d’algun lloc i a Lleida estan preocupats perquè si el Transvasamentdel Segre al Llobregat per aportar aigua a Barcelona i la seva area metropolitana es tira endavant pot assecar del tot aquest riu. I a Barcelona mentrestant la Generalitat anar malgastant l’aigua per culpa del mal estat de les canonades que porten l’aigua d’un lloc a l’altre, i a les portes la restricció anunciada..

Les Catalanes i els Catalans ens mereixem alguna cosa més d’aquest Govern que tenim, que en lloc de jocs de paraules i llenguatge creatiu te la obligació de donar solucions als problemes que tenim , amb sentit comú i amb responsabilitat. És intolerable, amb l’actual concentració de poder d’un sol color que patim en les principals Administracions competents , que la incapacitat d’uns, la manca d’entesa i de coordinació entre tots ells i la irresponsabilitat dels altres, s’amagui amb total impunitat sota l’autèntica crosta d’un engany col•lectiu.